Sin llorar y con los ojos abiertos: Así recibió la Infanta Leonor sobre su rubia cabeza el agua del río Jordán con la que fue bautizada ayer en el Palacio de La Zarzuela, en una ceremonia familiar en la que sus abuelos paternos, los Reyes, fueron los padrinos. La pequeña Leonor permaneció dormida prácticamente toda la ceremonia y solamente abandonó la placidez del sueño en los brazos de su madre, y dio un pequeño respingo, cuando el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, derramó el agua sobre su cabeza.
La primogénita de los Príncipes de Asturias, segunda en la línea de sucesión en la Corona española, que nació el 31 de octubre pasado, fue bautizada con el nombre de Leonor de Todos los Santos de Borbón Ortiz., Panamá América
Acudieron a la ceremonia los presidentes del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; del Congreso y el Senado, Manuel Marín y Javier Rojo; del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, entre otros.
Poco antes del bautizo, los Príncipes de Asturias, con su hija, posaron para una sesión fotográfica con los reyes, con sus abuelos maternos, Jesús Ortiz y Paloma Rocasolano, con sus bisabuelos maternos, Enriqueta y Francisco, Menchu, y con sus tíos, los hermanos de los Príncipes.
Al concluir la sesión fotográfica, los reyes y los Príncipes saludaron al presidente Rodríguez Zapatero y a su esposa, Sonsoles Espinosa, a los demás invitados y a los periodistas.
Leonor de Todos los Santos de Borbón Ortíz fue bautizada, como es tradición, en la pila bautismal de Santo Domingo de Guzmán, una reliquia románica del siglo XII, de piedra blanca y adornos de plata, que desde tiempos de Felipe IV, antes de que llegara a España la dinastía Borbón, se utiliza en los bautizos reales. Como es tradición el agua utilizada en el bautizo procedía del río Jordán y fue enviada a España desde Tierra Santa por los frailes franciscanos que custodian los santos lugares.
Príncipes bautizan hija
Como en anteriores bautizos de la Familia Real, la ceremonia se celebró en el ámbito familiar.