Los príncipes Joaquín y Marie de Dinamarca están felices con la nueva etapa (padres por primera vez) de sus vidas. Por ello, este fin de semana no quisieron esperar más y decidieron bautizar a su primer hijo, a quien han llamado Henrik.
Ese es el nombre de pila que, en honor al abuelo paterno del niño, el esposo de la reina Margarita, han decidido finalmente el príncipe Joaquín y su esposa, para su pequeño, que nació el 4 de mayo en el Hospital del Reino de Copenhague y ocupa el séptimo lugar en la lista de sucesión al trono tras el príncipe Federico, y sus hijos, los príncipes Christian e Isabella, y el príncipe Joaquín y sus hijos, los príncipes Nicolás y Félix.
El Príncipe más joven de Dinamarca, cuyo nombre se hizo público el domingo en el bautismo, recibió el sacramento en la iglesia de Møgeltønder, al sur de Dinamarca, rodeado de un sinfín de amigos y familiares de la Casa Real.
Durante casi toda la ceremonia, el niño, que descansaba en brazos de su madre, permaneció dormido, incluso en el momento de recibir las aguas bautismales y a la salida del templo.
Además de los abuelos, la reina Margarita y el príncipe Henrik, y los príncipes herederos y sus hijos, asistieron al bautizo entre otros invitados las hermanas de la soberana, la princesa Benedicta y reina Ana María con sus respectivas familias y los primos de la Reina, el conde Ingolf y la condesa Sussie, que al igual que el príncipe Joaquín y la princesa Marie, viven en el sur de Jutlandia.