"LA ISLA DE LOS COCOS", UN LUGAR QUE TODOS DEBEMOS VISITAR
Edgardo Lasso Valdés, una reconocida figura en el mundo de la banca panameña, decidió incursionar en la literatura y escribir un libro, en donde aprovecha en parte su experiencia de su carrera profesional, pero más que todo de la vida misma, para hacer un ferviente llamado a la humanización del dinero y a trabajar por combatir el vicio en la sociedad.
Se trata de la novela "La isla de los cocos" que narra el cambio rotundo que realizó Raúl Valdés, un exitoso hombre de negocios de 55 años, que por sus constantes ocupaciones no tenía tiempo para atender a su familia, ni mucho menos observar más allá que no fuera acciones para hacer crecer su fortuna.
Pero repentinamente, un percance de salud lo llevó a un hospital y allí se hizo la promesa que una vez que saliera de esto, cambiaría por completo su forma de vida. Así lo hizo, decidió inicialmente realizar un viaje en barco, junto con su esposa, pero por cuestiones del destino sufren un naufragio que los llevaría a una isla remota y su actitud ante la vida cambiaría por completo.
En "La isla de los cocos" este novel escritor, que tiene unos años colaborando con artículos de opinión para la prensa local, plasma un mensaje esperanzador y de lucha en sus 63 páginas.
En su obra Lasso Valdés hace énfasis en el deber concientizador que debe asumir responsablemente todo individuo como miembro activo en toda sociedad y su contribución al bienestar de la humanidad.
Sin necesidad de un lenguaje rebuscado y con una narración directa, este osado banquero retirado, perfila a través de 13 capítulos la tenacidad de un hombre por querer cambiar el mundo y acabar con la miseria. Del mismo modo, combatir los vicios, los crímenes, la envidia y la usura.
En reciente entrevista con El Panamá América, Edgardo Lasso Valdés confesó que desde hace 30 años revoloteaba en su mente el interés por escribir una novela.
"A través de mi vida profesional como banquero, en asuntos de seguros y a través de la prensa me he dado cuenta como el dinero trae tantos problemas a nivel mundial. Casi me atrevo a asegurar que es la base de todos los problemas", admitió el entrevistado, refiriéndose al tema central de su libro.
Ante este concepto, se dijo que algún día escribiría sobre un lugar donde no exista el dinero. Pero no fue sino hace dos años que emprendió su labor de darle vuelco a su imaginación en la redacción del mencionado proyecto.
Por su falta de experiencia de escribir novela, tuvo algunas dificultades en elaborar el contenido de su primera propuesta, darle forma y pulir la idea concebida para que no fuera aburrida, al solamente hablar sobre una isla en donde no exista el dinero.
Se le ocurrió enfocarla desde una persona de mucho éxito y adinerada, y los problemas propios de aquéllos que están muy embebidos en negocios y que no tienen tiempo para la familia, porque los compromisos sociales surgen al paso.
Lasso Valdés fue moldeando una familia con esos problemas y se preguntó en qué momento los llevaba a esta situación, en un lugar donde no exista el dinero. Para ello, inventó un naufragio para justificar la llegada a este lugar, donde casualmente por estar muy alejado de la civilización, no existía el dinero, ni los vicios propios de éste.
A medida que fue trabajando su novela, fue introduciéndole otros aspectos humanos como el interés de este hombre de cambiar el sistema tranquilo, rústico y primitivo que tenía en esa isla de hacer negocio de cambio de cocos por ciertas mercancías necesarias para su subsistencia y como su nuevo sistema afectaría la vida de los pobladores, que posteriormente lo lleva a reflexionar y corregir el error cometido. Y así sucesivos hechos que poco a poco fueron saliendo de su inventiva para enriquecer la narración.
Edgardo Lasso Valdés descartó que sea una novela autobiográfica, aduciendo que todo lo que plasma en ella es como producto del mundo moderno en que vivimos, como por ejemplo el flagelo de la droga que cada día se extiende más en las calles, entre otros problemas que diariamente se reflejan en los medios de comunicación social.
Cabe destacar, que Edgardo Lasso Valdés posee una envidiable trayectoria dentro del mundo de la banca, profesión que ejerció desde que tenía 16 años cuando comenzó a trabajar en el Banco Nacional de Panamá, en la sucursal de Colón. Poco a poco, sus deseos de superación lo llevaron a una serie de entidades bancarias, tanto nacionales como extranjeras, donde se desempeñó en altos cargos como director y gerente. Actividad esta que compaginó igualmente en asuntos de seguros, la cual se dedica actualmente y además en materia de liquidador y asesoramiento.
De su vasta experiencia podemos citar su desempeño en la Compañía República de Seguros de Vida, en Maduro-Moses y Ducruet, en el Banco de Comercio Exterior, en el Internacional de Costa Rica, en el Bank of Credit and Comerce Int´l (Overseas) Ltd., en Latinoamericana de Reaseguros, en Universal Cía. de Seguros y Reaseguros, en Banco Fedpa, entre otros.
También ha ocupado importantes puestos en el Club de Leones de Colón y Panamá, en la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Colón, en la Asociación Bancaria de Panamá (Colón), en el Instituto Panameño de Comercio Exterior, en la Comisión Bancaria Nacional y la Asociación Bancaria de Panamá.
A parte de dedicarse en los últimos años ha colaborar con artículos de opinión en medios impresos, también es autor del libro "Crisis y Recuperación del Centro Bancario Internacional de Panamá", editado por la Asociación Bancaria de Panamá en febrero de 1994.
Ahora con su nueva novela aborda algo tan palpable en nuestro días como es la deshumanización del individuo y hace eco de la necesidad de revertir este fenómeno hacia ser cada vez más humanos con nosotros mismos y en especial con nuestros semejantes de escasos recursos.
A Lasso Valdés se le ocurrió en su novela hablar de humanización del dinero, al ver que en la práctica hay tanta gente pasando hambre y sin embargo, acota, hay quienes compran un pedazo de pared que perteneció a un antiquísimo castillo por un valor de 50 millones de dólares, cuando con ese dinero invertido se puede hacer tantas obras de beneficencia.
"El llamado que pretendo hacer con esta novela de ´La isla de los cocos´ es que si bien es cierto que no podemos eliminar el uso del dinero, como menciono en esa isla, pero si podemos humanizarlo, buscar la forma de que el dinero no nos esclavice", afirmó.
Nuestro entrevistado reconoció que hay gente que muere y se desespera por conseguir más dinero, pero que no trabaja en función de hacer obras de caridad, lo que en alguna forma contribuiría a un mundo más humano.
"Por ejemplo la persona que tiene varios empleados en una empresa y está consciente que el costo de la vida no le permite a sus trabajadores vivir con el salario que les paga. ¡Hombre! si yo me gano tanto dinero porque no compartir con ellos aumentándoles el salario", adujo el locuaz interlocutor.
Al ser abordado sobre si el mundo se está humanizando, Lasso Valdés fue enfático con un rotundo no. "Cada vez hay más miseria, más pobreza; cada vez hay más odio en el mundo y creo que se debe a esas diferencias de clases tan marcadas. Unos que no saben que hacer con el dinero y otros que no saben que hacer para comer".
Para el autor de "La isla de los cocos" lo que acontece en su novela no sería tanto utópico si todos pusiéramos un poco de nuestra parte. "En realidad no tiene nada de locura una isla donde el dinero no sea lo importante y todo el mundo viva feliz", argumenta.
¿Pero está Edgardo Lasso Valdés predicando en la realidad con lo que predica en su obra? "Sí, por eso creo que soy un limpio. (Respuesta que nos provocó una espontánea risa). He estado en posiciones que algunos me dicen pude haberme llenado de mucho dinero. Yo creo en la honestidad, me lo inculcaron mis padres ... tengo mis fallas como todo hombre, pero trato no hacerle daño a nadie, ayudar a quien puedo ayudar. Y repito por eso soy un limpio".
Lasso Valdés fue contundente en afirmar que si tuviera dinero le gustaría compartirlo con todos los que tiene a su alrededor. Sí lo hago siendo un limpio, aduce, al tiempo que reafirma que a quien puede ayudar lo ayuda.
¿ Y por qué el nombre de la novela? "Simplemente como vislumbre un lugar donde no existía el dinero se me ocurrió que los cocos serían la forma de que la gente subsistiera. En efecto, hay pongo que los cocos le sirven para intercambiar por ciertos artículos que no poseen. Por eso fue la idea de los cocos nada más, la forma de reemplazar el dinero por este asunto que era un regalo de la naturaleza y que le sirve para vivir con humildad, pero con felicidad".
Por otro lado, nuestro entrevistado indicó que lastimosamente los fondos que devengan de la venta de la obra no puedan ser destinados a una obra en especial, ya que su precio es bajo (5 dólares), lo cual un porcentaje es para el comercio que lo ofrece. "No he pensado que esto me va a ser rico, simplemente, como le digo a mi familia, si nadie lo compra, por lo menos me di el gusto de escribirla".
¿Hay mente positiva de que su mensaje cale entre la lectoría? "Yo creo que serviría por lo menos para despertar el entusiasmo en algunas personas, porque a veces no pensamos en algo y no se nos ocurre nada por el momento. Pero si alguien nos ofrece direcciones, veríamos mejor el camino ... creo que el mensaje está dado (en la novela) y ojalá que antes que me muera vea que en alguna medida esas ideas que he plasmado calen en la opinión".
Esperamos que los sueños de Edgardo Lasso Valdés se haga realidad y su ficción cobre autenticidad en este mundo materialista y desolado por tanta envidia y guerras.