Hace pocos años, tener un televisor de plasma en el hogar era sinónimo de lujo. Ahora, en tiempos de crisis, es sinónimo de derroche. Según informa el Daily Mail en su edición on-line, la Unión Europea fijará nuevos estándares máximos de consumo energético, y los televisores de plasma los superarán, lo que provocará inevitablemente su desaparición.