La ciudad china de Nanjing, en el este del país y próxima a Shanghai, ha iniciado una agresiva campaña de mejora de imagen que entre otras cosas prohibirá a los taxistas llevar bigote o lucir calva, informó hoy la prensa local.
Tampoco podrán llevar perilla ni "extraños peinados", y las mujeres taxistas "no deben usar demasiado maquillaje y tendrán que vestir ropas apropiadas", añade la ordenanza municipal.