De acuerdo a los informes más recientes del Fondo de Población de las Naciones Unidas, FNUAP, cada vez hay más gente joven, que demandará servicios de salud, educación y otros que le permitan ampliar sus posibilidades de sacar mejor partido a los recursos existentes y a los que genere con su estudio y trabajo cuando se incorpore al mercado laboral. Esta gente joven, sin embargo, necesita ser concientizada sobre la importancia de preservar la familia como núcleo social, de ser partícipe de su propio progreso humano y de que es asunto de vida o muerte informarse en materia de salud reproductiva y sexualidad, porque el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, está mermando la salud y matando a mucha gente, principalmente a jóvenes de ambos sexos.
Entonces se trata no sólo de aprender a tomar decisiones sabias y oportunas, de quererse más, de saber que hay oportunidades si coadyuvan a generarlas y de que siempre habrá tiempo para las relaciones sexuales que son apenas una parte de lo que es la interacción con la pareja y ese crecer como persona.
Por otra parte, ya dirigido a gente de todas las edades, hay un mensaje en que también hace hincapié el FNUAP y otros organismos de la ONU y es que la decisión de cuántos hijos tener y cuándo tenerlos debe ser tomada luego de dialogar y planificar qué es lo que más conviene a la familia. Y, vaya que con el alto costo de la vida y el incremento de los problemas sociales, con el paso del tiempo se torna más difícil la crianza de los/las hijos/as, máxime si la mujer no puede dedicarles el tiempo que quisiera y depende de empleadas, familiares u otros que le apoyan, pero tampoco pueden estar al tanto siempre de velar por la seguridad y bienestar general de éstos/as. Entonces, el consejo oportuno que se le da a la pareja es que espacien lo suficiente el nacimiento de los/las hijos/as y que tengan sólo aquéllos/as que puedan mantener y educar responsablemente. Así los horizontes de la familia se vislumbrarían menos llenos de nubarrones.