Un grupo de investigadores del sida ha diseñado una vacuna que se cree podría lograr lo que no han logrado otras: proteger a las personas de la infección por el VIH. Hasta ahora, el equipo del Instituto de Virología de la Universidad de Maryland sólo ha realizado pruebas en monos.
Los científicos señalaron que los colegas que trataron de diseñar una vacuna contra el virus que causa el sida habían fracasado en repetidas ocasiones. Sin embargo, los investigadores creen que su diseño, basado en los mecanismos que usa el virus para adherirse a las células inmunitarias que ataca, es el mejor.
"En varios animales, incluidos monos, pudimos generar anticuerpos neutralizantes que no son específicos para un tipo, sino que cubren varios tipos del VIH", dijo en una entrevista telefónica Robert Gallo, que ayudó a descubrir el virus del sida y dirige el instituto donde se realizó el trabajo.
Es difícil elaborar una vacuna contra el VIH porque los virus se integran a las células y atacan a las células del sistema inmunitario, que normalmente son estimuladas por una vacuna. Aunque hay docenas de vacunas en diferentes fases de desarrollo, nadie cree que hasta ahora se haya diseñado una vacuna verdaderamente protectora.
Los médicos esperan que una o más de las vacunas puedan simplemente ayudar a las personas a vivir un poco más con el virus, o tal vez disminuir la facilidad con la que el VIH se transmite de persona a persona. Sin embargo, con 40 millones de personas infectadas, y sin cura a la vista, la necesidad es imperiosa. El sida ya ha cobrado la vida de 25 millones de personas.
Las primeras vacunas usaron la denominada proteína de la envoltura viral gp120, que se halla en la superficie del VIH. La esperanza entonces era ver si el sistema inmunitario podría entrenarse para reconocer la gp120, pues de esta forma los anticuerpos atacarían al virus donde quiera que apareciera y lo neutralizaría. Pero este enfoque no funcionó. VaxGen posee una vacuna que se basa en este enfoque y está en pruebas en fase III, la última fase del desarrollo antes de que una vacuna reciba su aprobación para ser comercializada.