Unos seis mil 500 jóvenes de cien países del orbe, que participaron del Segundo Festival Mundial de la Juventud, que se llevó a cabo en la antigua base aérea de Howard, presentaron una resolución en la ceremonia de clausura, con propuestas para que fueran incluidas posteriormente en los planes de gobierno de los diferentes países, mientras que los panameños aprovecharon para pedir mayor oportunidad de empleo para recién graduados. La resolución que fue leída en la tarima artística, en inglés, español y francés, será presentada a la presidenta Mireya Moscoso, quien, según se dijo, ha estado pendiente del evento.
La Sra. Alba Tejada de Rolla, Ministra de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, adelantó a este medio que personalmente le hará llegar la solicitud de los jóvenes a la presidenta, porque hay que plantearles acciones concretas que les permitan darles las oportunidades y mecanismos de obtener empleos, de manera que desde que cumplan su mayoría de edad u obtengan un diploma, se les permita incursionar en el mercado laboral, ya que ellos insisten en que antes se les exige experiencia cuando buscan trabajo.
La resolución de los jóvenes, que será presentada ante el VI Foro Mundial de Naciones Unidas, el cual se realizará en septiembre próximo, en Senegal, Africa, expuso que el festival demostró "dinamismo, diversidad y activismo entre la gente joven del mundo, el cual nos ha convertido en una fuerza significante para cambios sociales". Los talleres, foros y seminarios fueron "tierra abonada para forjar y fortalecer nuestra solidaridad y cooperación con cada cual".
El festival culminó la madrugada de ayer con la alegría de Samy y Sandra, el rock local de Los 33, Instinto y Son Miserables, reggae del patio, mucho de rock tico y con el pegajoso merengue dominicano de Sergio Vargas. Después de unos refrescantes culecos, la tarde del sábado 28 de julio, las delegaciones se replegaron para retomar fuerzas y encarar con nostalgia que el momento del adiós había llegado.
Tras el destello de algunos fuegos artificiales, Samy y Sandra dieron inicio a eso de las ocho de la noche, a la última función artística del festival, animando a la concurrencia con temas como "Gallina fina", "No creo en brujerías" y "Para qué seguir amando", con la acostumbrada reacción de un público que siempre corea sus canciones y se menea al compás de la rítmica Sandra Sandoval.
Los 33 impusieron la nota de rock con éxitos conocidos como "Múdate o muérete" y su más reciente tema "Cosas que pasan". Más tarde siguió la onda de nuestra música típica con Nina Campines, nuestra nueva embajadora cultural, con quien el público siguió disfrutando el evento, para darle paso luego a una explosiva descarga de reggae con raperos como Jr. Ranks y Cracker Jacks, encendiendo un ambiente donde todos llevaban el ritmo con las manos arriba, como empujando a la nada y al compás de un "we, we, we", generalizado. Fue entonces que apareció el grupo tico "Inconsciente Colectivo" con un rock rítmico, pero con una presentación demasiado larga que impacientó a los presentes. Leonte Bordanea de Instinto cantó éxitos como "Me guío por los signos" y "Son Miserables" volvió a levantar el entusiasmo a eso de la una y media de la mañana, con temas como "Ganas de verte", "Buscando guayaba", "Vivo sin ti" y estrenó su nueva canción "La última oportunidad".
El tan esperado Sergio Vargas apareció en tarima cinco minutos antes de las tres de la madrugada, mientras se ondulaban banderas dominicanas y el público lo ovacionaba complacido. Vargas luce una enorme cabellera, producto de una protesta simbólica que realiza contra las autoridades de su país, con el fin de que arreglen las calles y acueductos de su pueblo natal. "Me gusta ver cómo los jóvenes unifican criterios a ver si mejoramos la calidad de vida del planeta", comentó Vargas.
Su actuación artística inició con "La ventanita del amor" y aún a esa hora habían muchas parejas con fuerzas para bailar, cantar y agitar sus brazos al ritmo de la música de Vargas, que siguió su repertorio hasta cerca de las cinco de la mañana, con éxitos como "Dile" y "La quiero a morir". Así, los más de seis mil jóvenes del mundo, "quemaron sus últimos cartuchos" y desde ayer emprendieron el retorno a sus países de origen.