LA Semana Santa es época de grandes éxodos hacia lugares de descanso y muchos no pueden dejar de pensar en los privilegiados baños en la playa, en disfrutar de los largos paseos por la montaña o en aprovechar los últimos coletazos de la temporada de esquí. Tal vez muchos ya están disfrutando de las merecidas vacaciones pero, si aún le encontramos frente al ordenador, antes de emprender su viaje, tome nota: elija la opción que elija, no olvide tener cuidado con el sol.
La precaución es indispensable y no sólo en verano, cuando el sol más calienta. El sol no se toma vacaciones, y quema todo el año.
Lo primero que hay que hacer es preparar la piel para conseguir un bronceado uniforme. Tener la piel limpia e hidratada antes de la exposición es un paso previo fundamental. Para ello, es buena una exfoliación.
El periodo más crítico para el bronceado se da durante los primeros días de exposición al sol, cuando la piel se enfrenta al sol después de muchos meses protegida y pasa del color blanco al dorado: su grado de vulnerabilidad es inmenso. Aunque todo depende de cada tipo de piel. Por este motivo, la resistencia o fuerza de la piel ante el sol, es decir, su tono o color, determina cuál es el número de factor de protección solar que se debe usar en cada caso. Una piel sensible debe emplear, como mínimo, un factor 15, para evitar alergias y rojeces.
El especialista Tranquilino Guillén dijo que para evitar quemaduras graves o lesiones en la piel en esta temporada, es necesario el uso de filtros solares, principalmente en niños y adultos mayores.
"Es necesario siempre el uso de fotoprotección; los bloqueadores contienen metal que bloquea la radiación solar. Un filtro solar es aquel que contiene dióxido de titanio", explicó.
El jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Civil de Guadalajara, mencionó que las consecuencias de no utilizar filtros de sol incluyen, a corto plazo, la pigmentación solar y el bronceado excesivo.
A largo plazo, dijo, se puede generar el envejecimiento prematuro de la piel y la producción de lesiones malignas, además de desarrollo de cáncer en la piel.
"El filtro solar indicado es aquel que contenga dióxido de titanio y absorbentes de luz ultravioleta A y B. El envase debe decir UVA y UVB", precisó.
Dijo que los filtros solares o bloqueadores deben elegirse de acuerdo al tipo de piel y actividad de las personas.
El especialista refirió que las personas con piel blanca o delicada requieren filtros con factor de protección solar (FPS) más alto.
"Lo ideal es que el dermatólogo indique cuál es el mejor filtro para cada persona, de acuerdo a sus características físicas. Cabe mencionar que cuando se administran ciertos medicamentos, provocan que se intensifiquen las quemaduras solares", subrayó.
El dermatólogo enfatizó que una vez quemada la piel, no es recomendable experimentar remedios caseros, tales como pomadas, cremas, aceites u otras sustancias, ya que pueden agravar el problema.
"No deben aplicarse compuestos que tengan alcanfor, estos productos intensifican el daño sobre los queratinocitos y sobre la superficie de la piel. Al principio causan sensación de frescura, posteriormente producen dermatitis de contacto", añadió.
Tranquilino Guillén consideró que lo ideal es aplicar compresas de agua fría varias veces al día y acudir con el dermatólogo para que ceda la irritación y no se complique.
Protégete del sol
Expertos recomiendan usar bloqueadores que contengan dióxido de titanio y absorbentes ultravioleta A y B.