El sol es tan dañino para nuestra piel que los dermatólogos y muchas esteticistas han incluido un nuevo paso en el cuidado de la piel. Anteriormente era limpieza, exfoliación y humectante, ahora a esto hay que incluirle protector solar.
La nueva Rutina de Belleza:
- Limpieza
- Humectante
- Exfoliación
- Protector solar
Últimamente los protectores solares están en todas partes: en el maquillaje, los lápices labiales, las cremas para el cuerpo etc. El tenerlo en estos productos no elimina la necesidad de usarlo. Aprendamos algunas razones importantes para usar protector solar:
Los rayos UVB son los rayos que nos producen quemaduras inmediatas, su acción se siente en los primeros 60 segundos de exposición al sol. Los rayos UVA no se sienten, pero son la causa principal de nuestras arrugas, y hasta del cáncer cutáneo.
-¿Qué buscas?
-Audiencia con el Arcángel Miguel- respondió Lucifer. Sabía que San Pedro era muy estricto y no le convenía hablar con él. Por otra parte el Arcángel Miguel aun cuando hubiera sido su vencedor, era militar, y entre colegas es siempre más fácil entenderse.
Tal como lo había imaginado, el Arcángel Miguel accedió a concederle audiencia y apareció al poco rato. Lucifer le expuso su problema, y el Arcángel le escuchó atentamente. No le prometió nada definitivo pero le dio su palabra de que trataría de obtener la autorización solicitada.
Efectivamente, así fue. Al regresar de la conferencia con San Pedro, le entregó a Lucifer las órdenes escritas y este, satisfecho de haber resuelto su dilema, emprendió el camino de regreso.
Pero esta vez no bajó directamente al infierno.
Con el espíritu de doña Jacinta a cuestas se introdujo en el velorio de esta.
Ya no tenía prisa, así es que se detuvo un instante a tomarse un guarapito en la mesa tan discretamente colocada.
Durante un rato sopló el humo de las velas para que este se introdujera directamente en las narices de unas cuantas plañideras. Y se hubiera quedado un ratito más divirtiéndose en el velorio, si no hubiese sido por la aparición del Padre Ignacio, ante cuya presencia comenzó a sentirse incómodo e inquieto.
Decidió terminar su labor. Pero, como tenía que trabajar de espaldas al Crucifijo, colocó primero la cabeza del espíritu de doña Jacinta, dentro de la cabeza de la misma. Estaba terminando de ajustarle bien los pies, cuando se dio cuenta que la difunta se había incorporado y decía a voz en cuello:
-¿De qué misterios hablan que yo no me he enterado?.
Alarmado por el exabrupto, actuó con la rapidez característica de su condición de Gran Diablo. Saco las tijeras y en un santiamén, ¡Zas! Podó la lengua de doña Jacinta, antes de que esta pudiera protestar.
Luego se alejó a todo vuelo hacia abajo, sintiendo un poco que el ser tan diablo no le permitiera agradecer al Arcángel Miguel el haberle conseguido la autorización para devolver a doña Jacinta, hasta que estuvieran terminadas las ampliaciones del Departamento 4300.
Hasta entonces, y por mandato expreso de autoridades superiores, doña Jacinta cumpliría su condena en la tierra.
Esto fue lo que me contó mi abuela. Y a ella, como ya les informé, se lo había contado la suya, que era eximia cuentista; íntima amiga de don Antonio quien era experto en urdir cuentos.