Los perjudicados del fallido concierto de Marc Anthony, previsto para el 11 de agosto, cerraron el tráfico en Quito, en protesta porque no les devolvieron el dinero de las entradas.
El compromiso de los empresarios había sido restituir lo que cada fanático del cantante pagó para ir al espectáculo. Pero sólo devolvieron 300 entradas y se les informó a los demás perjudicados que no habría más pagos.