Si sueles correr con cierta frecuencia y no estiras lo necesario es probable que tus isquiotibiales, los músculos de la parte posterior del músculo y en general todos los de la cadena muscular trasera, desde los glúteos a los gemelos, se hayan ido acortando. Además de ser fuente de lesiones este acortamiento puede acabar por modificar tu postura.
Colócate boca arriba, con la espalda pegada al suelo, flexionando una pierna de forma que el muslo describa un ángulo de unos 45º.
Estira la rodilla contraria dirigiendo el pie lo más arriba posible y coloca una toalla.
Hay que tener en cuenta también la frecuencia cardíaca máxima de cada uno, que son los latidos que el corazón llega a alcanzar por minuto cuando practicamos el ejercicio.
Existe una forma casera de averiguarlo que es restar a la cifra de 220 la edad de la persona, los expertos recomiendan pedalear a un ritmo que vaya entre un 65 y un 80 por ciento de esa frecuencia máxima.
Sin embargo, aunque hagamos ejercicio por cuenta propia sin ninguna recomendación médica, es necesario consultar con un médico que nos haya hecho antes unas pruebas y que nos diga cual es nuestra cima máxima de pulsaciones según nuestro estado físico y nuestra edad. No hay que aventurarse con el corazón, hay que cuidarle y siempre pedir consejo.
Los científicos de la universidad canadiense descubrieron que apenas seis minutos de ejercicio fuerte a la semana, podrían ser tan efectivos como seis horas de actividad física moderada.
En el estudio, que fue publicado por la revista Journal of Applied Physiology, se demostró que breves e intensos períodos de ejercicio ayudaron a mejorar la capacidad muscular y la resistencia. Sin embargo, los expertos advierten que tal intensidad puede resultar demasiado esfuerzo para personas que no están en forma. Actualmente, a la gente se le recomienda hacer algún tipo de ejercicio aeróbico durante veinte o treinta minutos, de tres a cinco veces por semana.