Lea y aplique las instrucciones que aparecen en la etiqueta de la ropa y use solamente el agua, la temperatura y el ciclo de lavado que le indica el fabricante. Si la ropa no tiene etiqueta, siga estas instrucciones.
Prendas blancas de tejido duro.
Ropa de colores pálidos que no destiñan.
Piezas con diseños de colores tenues.
Los pañales de los bebitos.
La ropa de trabajo, o la deportiva, que esté muy sucia.
Tejidos delicados (permanent press).
Géneros de colores oscuros o muy brillantes que no destiñan.
Telas sintéticas como nilón, poliester, acrílicos y también la lana.
Ropa que no esté muy sucia.
Prendas teñidas de rojo o anaranjado.
Separe la ropa por colores.
Lave aparte la que esté muy sucia, ya que la suciedad puede pasar de una prenda a otra, durante el lavado. Y la que requiere ciclos delicados, de la que los necesita más fuertes.
A la hora de secar, use el procedimiento y la temperatura adecuados. Y para evitar que se le estruje, no llene demasiado la secadora y doble o cuelgue la ropa enseguida que haya terminado el ciclo.
Nunca planche sobre las manchas. El calor hará que penetren más en la tela y sea más dificil eliminarlas.