Mantener una buena salud bucal durante todas las etapas de nuestra vida es muy importante, ya que además de darnos un aspecto agradable evita que padezcamos de dolores en muelas y encías.
El embarazo es una de las etapas de la vida de una mujer en la que sufre gran cantidad de cambios hormonales, por ello su higiene bucal debe ser más estricta en este período para garantizar la buena salud del bebé en gestación.
"Antes se decía que por cada embarazo se perdía un diente, pues había la creencia de que el niño le quitaba calcio de los huesos y dientes a la madre, pero eso no es así. El bebé toma el calcio de la alimentación de su madre, si ésta pierde un diente es por mala higiene, comenta el Dr. Indalecio Navarro, odontólogo del Centro Médico Nacional.
El Dr. Navarro explica que durante el embarazo aumenta el metabolismo por lo que se afecta mucho la dentadura.
Esto causa la inflamación de la encía llamada gingivitis del embarazo, producido por bacterias que van por el torrente sanguíneo y llegan hasta el feto, ésto lo puede afectar, causando nacimientos de niños con bajo peso y prematuros porque sus mamás nunca fueron al odontólogo durante el embarazo.
"Estas bacterias con el tiempo se calcifican, y destruyen el hueso que soporta el diente causando su caída lo que se conoce como periodontitis", resalta el odontólogo.
Estas afecciones dentales durante el embarazo se pueden evitar a través de las visitas al dentista que le realizará una profilaxis (limpieza odontológica) por lo menos dos veces durante el embarazo: una al principio y otra a los ocho meses y medio dependiendo de la evaluación del paciente.
Navarro sostiene que al momento que la paciente se da cuenta que está embarazada debe buscar la asesoría del odontólogo, quien le hará una limpieza y luego la recomendará al periodoncista que es un especialista en las encías, dependiendo de la severidad del caso él realizará una cirugía periodontal o un raspaje y curetaje para salvar las piezas que se han aflojado o que estén en mal estado.
Las recomendaciones del doctor para contrarrestar la enfermedad de las encías es minimizar la ingesta de carbohidratos como azúcar, miel, mermeladas, jaleas, golosinas, etc., y por el contrario recomienda comer frutas, vegetales y proteínas, que sería lo más adecuado.
Además se debe visitar al odontólogo por lo menos 2 veces durante el embarazo. "Hoy en día una vez que el ginecólogo atiende a la futura mamá la envía al dentista para que se le haga una evaluación, la limpieza y se le restauren las piezas que lo ameriten".
Los dientes del bebé comienzan a desarrollarse dentro de sus encías, durante el tercer y sexto mes de embarazo. Por lo tanto, consumir los nutrientes adecuados es muy importante en ese momento.
Una cantidad suficiente de proteína, calcio, fósforo y vitaminas A, C y D ayudarán a garantizar dientes saludables para el bebé en formación.
PROFILAXIS: limpieza bucal en la que el dentista quita el cálculo (placa bacteriana) que está encima y debajo de la encía luego se pulen los dientes y se les aplica fluor.
RASPAJE Y CURETAJE: se hace por cuadrantes (la boca se divide en cuatro áreas) con unos instrumentos especiales que quitan el cálculo y limpian la encía.
LA CIRUGÍA PERIODONTAL: consiste en abrir la encía, quitar el sarro y la parte del hueso que esté en mal estado luego se sutura, poniendo cemento periodontal. Al cabo de 8 días se retira el cemento y se van haciendo evaluaciones periódicas. El diente queda un poquito más largo.
Que el embarazo no le cueste un diente..
"Antes se decía que por cada embarazo se perdía un diente, pues había la creencia de que el niño le quitaba calcio de los huesos y dientes a la madre, pero eso no es así".