Desde hace unos días pequeños y no tan pequeños han podido presenciar el espectáculo que trae a suelo panameño, el Circo de los Hermanos Suarez, empresa que lleva más de 100 años divirtiendo a familias enteras.
Frente a las instalaciones de Editora Panamá América se alzan las carpas de este prestigioso circo que ha recorrido toda Centroamérica y que se constituye en toda una empresa artística.
De lunes a jueves se dan cita grandes y pequeños desde las 7:30 de la noche, mientras que los viernes los que no han podido presenciar el espectáculo pueden hacerlo a las 5:30 de la tarde y a las 8:00 de la noche.
Pero como los fines de semana son los preferidos de las familias panameñas para pasar momentos de esparcimiento juntos, los sábados y domingos, el circo se ve más abarrotado en las distintas funciones de 3:00 de la tarde, 5:30 de la tarde y 8:00 de la noche.
Filas interminables frente a la carpa grande y en las que no se distinguen sus inicios y finales, son características de las funciones de fines de semana y en aquellos días de pago.
Jóvenes, adultos y hasta los más entraditos en años se confunden con los niños como añorando un tiempo que pasó. Un ambiente en el que todos vuelven a los años de infancia riendo con las gracias de los payasos y sorprendiéndose con las acrobacias de los equilibristas.
En medio de los aplausos la función inicia con las acrobacias con caballos amaestrados, en la que se pone de manifiesto, por un lado la hermosura de ese animal ecuestre, con la destreza de los acróbatas.
Al igual que una noche estrellada no es lo mismo sin estrellas, un circo no sería bueno sin los tradicionales payasos, que en esta oportunidad hicieron reír a chicos y grandes con sus ocurrencias.
Los perros amaestrados y las focas también hicieron de las suyas dando muestras de su talento, entre modelajes, bailes y cantos.
La atracción de este circo son los osos blancos polares, los cuales a medida que su entrenador les da la señal se lanzan por un rampa cual niños pequeños, pero entre ellos, un oso negro de bosque también participa de la divertida actividad de sus amigos, aunque en el reino animal ellos son enemigos feroces, no obstante cuando se trata de un espectáculo como el circo, hasta los rencores se olvidan.
Trapecistas, malabaristas y hombres ninjas que demuestran su fuerza y concentración son entre muchas otras, las atracciones de este circo.
De igual forma, Barnie en persona se presenta en el intermedio de 10 minutos para que los pequeñines puedan retratarse junto a él y tengan en sus manos un hermoso recuerdo de su ida en familia al Circo de los Hermanos Suarez, un espectáculo diferente y variado.