Las fresas y frambuesas son las frutas que menos engordan y aportan una gran cantidad de antioxidantes y vitaminas, al igual que las cerezas. Sin embargo, estas últimas tienen una pequeña cantidad de azúcar que puede no resultar beneficiosa para la dieta.
Las manzanas y las peras, por su parte, contienen una gran cantidad de fibra y son además muy bajas en azúcar, aunque sus antioxidantes no son muy envidiables, lo mismo que sucede con los higos.
Los melocotones y albaricoques son también una buena opción porque aportan un buen valor nutricional, además de fibra y vitamina C.
Estas y otras frutas no superan las 50 calorías, por lo que pueden ser una opción interesante en cualquier momento del día.