Una fruta que abunda en Panamá, la naranja, es rica en propiedades, por ende, gran aliada para la salud.
Veamos. Es gran fuente de calcio, hierro, fósforo, magnesio, potasa, sosa y varias vitaminas, principalmente la C.
Quienes sufren bronquitis pueden recurrir a ella con la seguridad de que les aliviará porque ayuda a desinflamar .
Además, ayuda a quienes tienen problemas de estreñimiento, gracias al magnesio que contiene.
También es diurética, disminuye el ácido úrico y ayuda a elevar las defensas del organismo, eliminar toxinas y hacer más fluído el torrente sanguineo (por esto último se recomienda para quienes padecen esclerosis).
Debido a su alto contenido en fósforo, es recomendable para los que sufren de estrés.
También es muy buena para gente con problemas de anemia y de los nervios.
Otras propiedades que se le atribuyen a esta prima hermana del limón es que por su elevado contenido de Vitamina A (betacarotenos y luteína) es formidable para quienes quieren mantener su vista 20/20 y su cutis fresco y terso.
Pero, allí no termina todo. Es excelente para controlar el colesterol malo.
Eso sí, deben evitarla si sufren gastritis, hernia de hiato, acidez o úlceras estomacales.