@GinaPrestan
Crystal Jiang, de la Universidad de Hong Kong, dijo que a pesar de que nuestra cultura hace hincapié en estar juntos físicamente, “la gente no debe ser tan pesimista sobre las relaciones a distancia”, pues estas parejas “se esfuerzan más que las personas geográficamente cercanas a la hora de comunicar cariño y afecto, y eso tiene su recompensa”.

Para Patricia y Carlos, los primeros meses fueron de adaptación, en los que la mensajería instantánea fue más frecuente que cuando ella estaba en Panamá. Él mencionó que “hacer ese esfuerzo extra, como mandarle correos cuando tenía una presentación o, simplemente, llamarla por Viber o Skype, nos acercó más”.
La psicología aclara...
Para explicar este fenómeno, entrevistamos a dos especialistas panameñas: Maritere Lee (terapeuta de parejas) y Geraldine Emiliani (psicóloga clínica).
Lee afirmó que sí es posible llevar estas relaciones: “Al no tener tanto contacto físico, estas relaciones sobrecompensan la ausencia física con la comunicación. Prácticamente se tienen que contar todo, desde qué hicieron durante el día, qué comieron, a quiénes vieron, etc. Y esa es la forma de hacer partícipe al otro en la vida”.
Mientras, Geraldine describió que todo “depende de la madurez como personas y pareja. También de los años que llevan en dicha relación y la seriedad en la misma. Si la comunicación es fluida y de interés entre ambos”. Para ella, la tecnología es una herramienta que les facilita esto a las personas. Eso sí, con un balance, ya que “hay que tener cuidado con la presión, tomando en consideración las obligaciones de cada uno”.
Otra clave es que planeen sus visitas para mantener la relación viva. “Que no haya mucho tiempo entre cada encuentro para evitar que cada quien se acostumbre a estar por su propia cuenta, porque a veces pasa que uno se engancha con la idea simbólica de que tiene pareja, pero no la ve y más bien a lo que se ha acostumbrado es a una soledad cómoda”, agregó Lee.
Maritere dijo que “cada relación es una historia única. A veces hay parejas que no se acostumbran al cambio de pasar de estar siempre juntas a tener que manejar una distancia. Mientras, hay parejas que se acostumbraron y luego no saben cómo hacer “clic” a la hora de regresar a estar juntas. La madurez y el compromiso son cualidades de las parejas consolidadas”.
¿La tecnología sería un arma de doble filo?
Las relaciones de larga distancia han sido exploradas durante años. Una de las razones es porque el público no cree que puedan ser normales. Pero cuando una pareja está consolidada por años, la tecnología se vuelve una aliada.
El problema surge cuando la hiperconectividad invade la relación. “Las parejas de larga distancia deben resistirse a la tentación de compartir todo en el momento que ocurre. La ilusión de estar juntos puede ser masoquista”, mencionó Eliana Dockterman, autora, para la revista Time.