La palabra perfume significa literalmente “a través del humo”, y Marilyn Monroe, ese gran mito de la belleza y la sensualidad, dijo una vez que lo único que usaba para dormir era su perfume.
Y es que desde la Edad Antigua, el hombre ha utilizado la riqueza que la naturaleza le ofrece para perfumar su cuerpo y su entorno con aromas de flores, especias y resinas.
En el antiguo Egipto era muy común el empleo de maderas de olor y resinas, colocándolas sobre el fuego para que dejaran escapar sus intensos aromas. Esta práctica se realizaba en todos los templos religiosos, donde las primeras maderas y especias fueron luego sustituidas progresivamente por preparados más complejos, formados por mezclas de bayas, semillas y otras sustancias vegetales que después de ser pulverizadas y tamizadas, se mezclaban con vino y resinas.
(Cuando se abrió la tumba del faraón Tutankamon, se hallaron más de tres mil potes con fragancias que aún conservan su olor, a pesar de haber permanecido enterrados por más de 30 siglos)
Por aquellos tiempos, las mujeres egipcias colgaban de sus cuellos pequeños recipientes de barro con sustancias aromáticas, pues creían que el buen olor no sólo seducía a los hombres, sino que ahuyentaba las enfermedades.
El primer perfume famoso fue una crema llamada “Agua de la reina de Hungría” y era elaborado con alcohol. Debe su nombre a la predilección que sentía la princesa húngara Isabel por su uso.
En el año de 1709, el químico y comerciante italiano Juan María Farina se estableció en Colonia, una ciudad del imperio Prusiano, creando el primer perfume elaborado con fines comerciales, y se conoció en aquel entonces como “Agua de Reina” o “Agua admirable”. Años después de su famosa invención, se supo que él obtuvo la fórmula de un monje que había vivido muchos años en Oriente.
Precisamente, de todas las fragancias existentes en la actualidad, la más antigua es la “Agua de Colonia 4711”, creada en 1796 y considerada a su vez el primer perfume unisexo del mundo. Entre los famosos de la historia que lo usaron figura Napoleón I y su amada Josefina de Beauharnais.
"Como si fuera poco, el daño al ecosistema es otro dilema colateral que no se puede obviar. Los residentes del lugar manifestaron que hace cinco años en la hoy contaminada quebrada habían peces y camarones, los que han desaparecido para dar paso a papeles higiénicos y contenido fecal", manifestó.
Reiteró el llamado al IDAAN para que se apersonen cuanto antes a buscar la manera de solucionar este problema.
Igualmente, el galeno efectuó un llamado a los representantes de corregimientos, legisladores y a los corregidores, para que realicen las gestiones necesarias a fin de que estas situaciones no vuelvan a suscitarse.
"Los legisladores debieran analizar este problema, de cara a presentar una proyecto de ley donde se obligue a las compañías promotoras de viviendas, que desarrollan proyectos habitacionales, que construyan sus respectivos tanques sépticos en aras de evitar que se conecten a los ya existentes y provoquen problemas como el que padecen los residentes de Cerro Viento y San Antonio”, dijo..
Como si fuera poco, en el lugar se descubrió gran cantidad de basura, las que iban desde llantas, estufas, colchones hasta latas y bolsas, las que se convierten en receptores de agua, propiciando los criaderos de mosquitos.
El Panamá América se comunicó con el IDAAN y se limitaron a decir que inspeccionarían el lugar, a fin de evaluar el problema.