La intensidad de la luz que se tenga en una sala, recámara, cocina o baño no debe ser muy fuerte ya que ésta suele incomodar a las personas, además de que provoca calor.
En lo que a luminosidad se refiere, no debemos irnos a los extremos, como nos comenta la diseñadora Luz María Candanedo, pero resulta imposible crear un ambiente acogedor sin luz, tampoco lo podemos hacer con demasiadas luces. Recuerden que en decoración, los excesos siempre nos hacen caer en un error.
Por esta razón, cuando nos encontramos en la búsqueda de lámparas para nuestra residencia debemos estudiar el tamaño de la misma y prestar especial atención a las medidas del lugar que deseamos iluminar. Cada día aparecen diseños más modernos, sofisticados y originales de este accesorio que se ha convertido en un aliado indispensable al momento de remodelar la casa. Hay lámparas de brazos (aquellas que se cuelgan a los costados de la pared), las de pie adornadas con pantallas de tela y otros materiales tratados como el papel o la madera, y por supuesto las más suntuosas que decoran los techos de algunas casas. Una clave importante si te encuentras en la búsqueda de la lámpara adecuada para tu hogar, es tener en cuenta que las paredes y los muebles oscuros absorben mucha luz si está les da directamente. Si la idea es crear un contraste con distintos grados de iluminación y obtener resultados más visibles, debemos tener en cuenta que no será bueno hacer contrastes entre luces y sombras, tenemos que conseguir que la intensidad de la luz vaya degradando de manera que a la vista el cambio se perciba natural. Para crear este efecto las lamparitas son ideales.
Otro detalle que no podemos dejar escapar es iluminar adecuadamente los pasillos, baños, cocina y áreas de trabajo, evitando para ello un foco muy intenso, y colocando en su lugar las lámparas de ojo de buey, que permiten dirigir la luz en dónde la necesiten.
Es importante, pensar en el ahorro energético, y estar atentos a la potencia de los focos. La mejor luz es la de aquellos focos fluorescentes, son buenas a la vista, no provocan calor y nos ayudan a economizar el gasto de electricidad. Nunca olvidemos que la iluminación debe ser armoniosa con los gustos de todos los miembros de la casa. Para dar un mayor realce a determinados espacios o accesorios, es preferible dirigir la luz desde el techo. Si quieres resaltar un cuadro, la luz debe provenir del techo; y para aquellos delicados adornos de cristal, la luz debe llegarle desde el costado.
En las salas es donde mejor se aprecian las combinación o juegos de luces, ya sea con las lámparas de pie junto a otras pequeñas. En este momento las lámparas pequeñas son las que más se utilizan de acuerdo a la diseñadora.
En el comedor se recomienda utilizar luces con una altura regular. La lámparas pueden ser de pantallas amplias y el material va de acuerdo a los gustos de quienes habitan la casa.
En los dormitorios van bien las lámparas de techo de luces suaves, complementadas con pequeñas lámparas de mesa. Para el baño se utilizan las lámparas que llevan más de un bombillo, las mismas se colocan sobre el espejo, ideales para que las damas se maquillen.
"Hasta la fecha ninguna autoridad ha hecho caso a este clamor", sentenció Luis González, dirigente de la agrupación, quien en días pasados se presentó en El Panamá América con la esperanza y confianza de que por una buena vez las autoridades escuchen el sentir de niños, hombres y mujeres de la Playita de Bique.
González explica que el problema no es simplemente de pobreza, sino también de ciertos intereses que perfilan la situación en un plano más profundo.
En la misiva se enfatiza sobre el movimiento conflictivo que confronta la Playita de Bique en la tenencia de la tierra, ("la cual se dice es de propiedad de una familia de apellido GAMBOTTI") y su calvario por más de 50 años, donde familias humildes poblaron estos terrenos en busca de mejores días para los suyos, pero la realidad muestra otro rostro.
Y es que en cierta manera este litigio, según opina González, complica las posibilidades de desarrollo de la comunidad.
Durante el recorrido, las personas que allí viven, manifestaron que han hecho intentos para solicitar el sistema de acueductos, teléfonos públicos, electricidad y la construcción de una carretera, petición que ha sido negada en reiteradas ocasiones. Amanece como de costumbre, una de las residentes de nombre Venancia, enciende el fogón, pone el café. A eso de las cinco de la tarde, cuando el hambre muerde las entrañas, no queda otra alternativa que esperar las almejas que Gerardo y Alexis, puedan traer a casa.
Era la una de la tarde y el destino no estaba sellado para muchos... "Por favor regresen".