El destacado artista internacional, Juan Pablo Schuck, quien interpreta a Fernando, un malvado de armas tomar en la excitante trama de "Pasión de Gavilanes", dentro de poco dará un atrevido giro en su actuación.
Fernando personifica a un tipo arrogante y maléfico que no sabe comportarse de otra manera, pero a la vez no es malo del todo, por eso la gente no termina de odiarlo, simplemente lo que genera es lástima.
Y aunque lo que se ha visto en la novela más sintonizada de las noches, es el interés de Fernando (Juan Pablo Schuck) de quedarse con el dinero y la hacienda de las hermanas Elizondo, dentro de poco su personaje dará un giro y terminará enamorado de una mujer adulta.
¿Será de Doña Gabriela Elizondo?. Pronto se sabrá y se observarán escenas muy atrevidas con imágenes de pasión, en las que aparecerán una mujer necesitada de afecto y reprimida por un largo tiempo sin amor y un hombre interesado más en su chequera, pero también con ganas de que alguien le muestre qué es el afecto.
Con más de 15 años de carrera, cuando llamaron al bogotano para ser Fernando Escandón, le interesó porque se trataba de un papel antagónico.
Ahora, las grabaciones de "Pasión de gavilanes" están por terminar y Juan Pablo ya piensa qué hará después, por lo que quizás apunte a una obra de teatro, ya que le gusta subirse a un escenario durante varias noches.
Igualmente y lamentando el hecho de que el elenco de "Pasión de Gavilanes" se encuentra grabando los últimos capítulos de esta apasionante historia, Kristina Liley, la estricta dama que rige el destino de las hermanas Elizondo, asegura estar feliz con este proyecto, en el que hace la caracterización de una mujer que no evolucionó y sigue estática en el sentido de qué debe ser una mujer y cómo debe comportarse de acuerdo con los cánones antiguos.
La viuda Gabriela, la terrible matrona de la Casa Elizondo, donde ocurren no pocos de los incidentes de la exitosa telenovela, es una mujer dura, fría, lejana, sin capacidad de emoción ni de sufrimiento.
Pero muy por el contrario, Kristina es mucho más joven que Gabriela en la vida real, por lo que le despreocupa su personaje de carácter y de mujer mayor, mas bien le encanta el reto porque demuestra cuán versátil puede ser en este trabajo.
¿Logrará Fernando su propósito de apoderarse de la fortuna de la familia Elizondo?; ¿su amor logrará sobrepasar las barreras de sus sentimientos mal intencionados?; ¿será Doña Gabriela viuda de Elizondo su carnada?. Se acerca la respuesta, simplificada en las caricias y deseos apasionados de dos villanos.