Aunque suene inconcebible, cuando hay una separación, los detalles más ínfimos cobran vital importancia. Que si un libro es tuyo o de él. Pero, ¿y las mascotas? Cuando el animal es un miembro más de la familia tal vez tengas que pelear por su custodia.
Expertos coinciden que cuando hay hijos es importante que el animal siga el mismo camino de los niños. "Puede ser muy traumático separar a los niños de sus mascotas. Y más aún si están viviendo un proceso difícil de comprender y asimilar", advierten.
1. Un estatuto por mordedura de perro: Donde el dueño del animal es automáticamente responsable de cualquier herida o daño a la propiedad que el perro haya causado sin provocación.
2. La regla o fallo de una mordida: el dueño es responsable de alguna lesión que cause su perro si el dueño sabe que su perro podía incurrir en el daño. La víctima debe probar que el dueño sabía que el perro era peligroso.
3. Leyes por negligencia: El dueño es responsable de cualquier herida si fue negligente al controlar al mismo.