Todos los días sale a la luz publica sorprendente información de muchos famosos, quienes, a pesar de querer esconderla, les resulta imposible. El caso más reciente es el de el cantante mexicano Luis Miguel, a quien aparentemente le apareció su progenitor.
Y es que un puertorriqueño, con cierto parecido físico a el llamado “Sol”, asegura ser el padre del cantante y lo reta a someterse a una prueba de ADN para corroborar su parentesco.
José Arias Guardiola acaba de publicar el libro "Luis Miguel es mi hijo", de la editorial Publicaciones Puertorriqueñas, que salió al mercado esta semana en la isla.
"Me hice una prueba de ADN en el programa de (televisión) Marta Susana y está disponible en un laboratorio de Miami al que él puede tener acceso", indicó Arias Guardiola al diario Primera Hora.
"Luis Miguel tendría que venir a hacerse la prueba. Ahí caería el telón", afirmó sobre el drama que dice haber vivido desde que hace 10 años reclamó públicamente ser el padre del artista.
Alegó que conoció a Marcella Basteri, madre del Luis Miguel, cuando el productor puertorriqueño Alfred D'Herger trajo a Puerto Rico al marido de ésta, el cantante español Luisito Rey, padre del intérprete de “Por debajo de la mesa”.
Según Arias, el propio D'Herger le confirmó en una ocasión que él era el padre del baladista.
Sin embargo, D'Herger dijo al diario que "ese hombre no dice la verdad, es un charlatán. Cuando traje a Marcella Basteri a Puerto Rico, ella ya estaba encinta".
El productor, quien es padrino de Luis Miguel, confirmó en el pasado que el cantante nació en Puerto Rico.
El paradero de la madre del artista es un misterio.
Arias Guardiola aseguró que su interés por acercarse a Luis Miguel no está relacionado con la fortuna del artista: "Nunca he hablado de dinero. Eso es una opinión malsana... Lo que me interesa es que mis nietos tengan mi apellido. Y lo primordial es que se limpie mi nombre".
El supuesto padre dijo que, desde que reveló hace una década que Luis Miguel era su hijo, ha sido objeto de difamación y faltas de respeto.
Esa es una de las razones por las que decidió escribir el libro. "El hecho de que mucha gente se quedó con una percepción equivocada y decidí aclararlo todo para que, de una vez, se sepa la verdad, para dejar de sentirme humillado".