El amor le duró siete años, en ese tiempo todo era color de rosa, pero después cada uno comenzó a ver los errores y defectos del otro.
Sin embargo, no fue hasta julio del 2011 cuando ambos deciden separarse, pero hasta hace poco fue que se habló de la demanda de divorcio que el propio Marc solicitó. Pero la escultural boricua tiene una posición muy definida en cuanto a su relación con el bailarín Casper Smart, a pesar de la diferencia de edad.
Ante esta situación, todo parece indicar que la decisión de separarse no fue tomada precisamente de mutuo acuerdo. Y es que, Marc luchó hasta el final por el amor de su mujer y la madre de dos de sus hijos, pero ya era tarde. Tal vez, JLo recordó lo controlador que era su exmarido, lo que en un principio ella disfrutaba, cuando aún el amor estaba a flor de piel. O quizás, haya hecho memoria sobre la deuda millonaria que él (Marc) tenía por no pagar los impuestos de la casa en Nueva York.
Lo cierto es que Jennifer ha pasado la página y ya estaba escribiendo un nuevo capítulo en su vida junto a Caspert. Una nueva investigación publicada por el portal de noticias TMZ ha sacado a la luz los últimos esfuerzos del cantante para volver al lado de JLo y la negativa que esta le dio. Al parecer fue el bailarín Casper Smart el detonante de todo, ya que gracias a su “affaire” con JLo, le abrió los ojos y le demostró que la vida que llevaba antes de conocerlo no era lo que ella necesitaba. Por eso cuando Marc le pidió una nueva oportunidad para solucionar los problemas de su matrimonio, ella no quiso hacerlo alegando que ya había pasado página y que él era parte de su pasado.