De lejos lo vi llegar a su humilde morada. Su hermanita y su madre lo reciben con especial atención. Él baja del colegial que lo transporta diariamente a la escuela y deja ver una tierna sonrisa, y una mirada de sorpresa al vernos. Poco a poco, apoyado en su andadera avanza hacia mí. Extrovertido, alegre, inquieto, soñador y muy inteligente; así es Adonis Enrique de La Cruz, el Niño Símbolo de la Teletón 20-30 2006, que este año se ha impuesto como meta crear el Proyecto 911.
Llegamos a su hogar en la comunidad de Cabuya, Tocumen, después de treinta y cinco minutos de viaje y nos acompañaba durante el camino una fuerte lluvia. Lo primero que percibimos fue un fuerte lazo familiar. Una familia unida y fortalecida por los tantos problemas que lucha por superar.
A pesar de las múltiples dificultades por las que ha pasado Adonis, en el plano personal, ha demostrado ser un niño fuerte y a diferencia de otros pequeñines de su edad, disfruta mucho el tiempo que pasa en la escuela, donde espera con ansias recibir su clase de Inglés, su preferida. Le resulta más fácil que el Español.
"No me gustan los adjetivos, ni los sustantivos, nada de eso me agrada", nos dice Adonis con gran picardía.
Él cursa actualmente el tercer grado en la Academia Bilingüe Castillo de Vocales.
Como todo niño tiene muchos sueños. Entre ellos está el poder trabajar en el Canal de Panamá, desea verse piloteando un barco Panamax y nos dijo que si fuese mayor de edad votaría "sí" a la ampliación del Canal . "Es muy importante debido a que daría muchos empleos para los panameños", dice el Niño Símbolo.
Definitivamente, la vida de este futuro trabajador canalero ha cambiado enormemente, no es igual a la de cualquier otro niño de su edad. Ya no puede bailar, saltar, correr y mucho menos jugar. Su conmovedora historia nos traslada a un domingo del año 2002, cuando en el patio de su casa fue impactado por una bala perdida. Se escucharon detonaciones que provenían de la cancha de juegos, ubicada al frente de su residencia.
Nadie pensó que el proyectil llegaría justo a donde se encontraba Adonis, y mucho menos imaginó el trágico desenlace.
Está postrado en una silla de ruedas. Aún así su espíritu futbolista sigue vivo. Cada vez que tiene oportunidad disfruta en la televisión de los partidos de fútbol, en especial en los que participa el equipo de Alemania, su favorito.
Adonis es un niño con gran talento artístico. Como todo buen escritor un inesperado y aburrido día de la nada se inspira y escribe la canción que ha titulado: "El valle del amor", la cual tiene una hermosa letra y es interpretada por el propio Adonis, su hermana Melanie y su primo Edgardito. Un maravilloso trío.
Con un brillo enorme en sus ojos y con un poco de timidez, el pequeño asegura que no le gustaría ser un famoso artista, prefiere formar un grupo para cantar como un pasatiempo.
Como toda persona Adonis también tiene su carácter, y por su puesto hay situaciones que no le agradan. No le gusta la gente envidiosa y mucho menos que piropeen a su madre. Es muy celoso.
A sus nueve años, considera que para que una persona logre triunfar debe ser humilde y soñadora.
A raíz de su accidente hace cuatro años la vida de Adonis dio un giro radical. Los doctores diagnosticaron que nunca más el pequeño volvería a caminar, sin embargo hoy día con gran dificultad puede hacerlo. Después de un año sin caminar, Adonis tuvo que aprender a sentarse, a gatear. En fin, partió desde cero, como si fuera nuevamente un bebé.
Hoy día, gracias a Dios, a su esfuerzo y a las terapias recibidas, puede caminar con una andadera.
"Sé que Dios me va a dar el regalo más importante que es el volver a caminar", asegura con mucho entusiasmo.
Por ello, desde tempranas horas de la mañana, Adonis inicia su terapia. Una barra, una bicicleta y una colchoneta forman parte del pequeño gimnasio que su padre Moisés le ha armado en casa, por falta de dinero para transportarlo hasta el hospital.
Uno de los más grandes apoyos que ha tenido Adonis es el de su madre Julyeth, quien es la encargada de ayudarlo en los ejercicios.
Después de haber sido elegido el Niño Símbolo la vida de Adonis se ha tornado más activa. Son miles los lugares que tiene que visitar, lo que le permite conocer muchas personas a diario y es precisamente esto lo que a él más le ha gustado.
Con su sonrisa de modelo señala que le gusta salir en televisión y que la gente lo conozca, pero lo que más anhela es que todos los panameños apoyen la creación del proyecto de este año, debido que es muy necesaria la línea 911. Ejemplo de ello es el día de su accidente, pues no llegó ninguna ambulancia y mucho menos un patrulla, asegura.
"Ha sido un golpe muy fuerte", manifiesta Julyeth, madre del Niño Símbolo. Agrega que el padre de Adonis también fue impactado por una bala cerca de la oreja, pero ya está bien.
Es muy impresionante el optimismo y templanza de este niño guerrero que enfrenta los duros retos de reconstruir su vida. "Ya no puedo correr, caminar, ni bailar, pero sé que Dios me tiene algo muy grande para mi vida".
"Quiero trabajar en el Canal"
Un amigo para él es quien te apoya en todo momento. No tiene uno en especial, pues las muestras de cariño que ha recibo son muchas y vienen de diferentes personas, a las que considera sus amigos.