Robbie Williams no ocupará las canchas de polo y golf, ni el club de yates y el aeródromo que había solicitado para su estada en Chile la próxima semana, porque se dedicará a jugar en su computadora, salir a comer y "tal vez tenga sexo", dijeron los organizadores de su concierto.
Las exigencias del cantante fueron difundidas y confirmadas por Pedro Romero, gerente de producción de CIE-Chile, la productora que trae a Williams a Chile.