Los panameños siempre dejan una huella al país que visitan y los Rabanes no fueron la excepción en el cierre del Festival de Palmares en Costa Rica.
Esta celebración se realiza una vez al año y es el espectáculo más grande de Costa Rica.
Los chitreanos se encargaron del “closing” en el toldo de Marlboro, donde hubo más de cinco personas coreando cada uno de los temas de Rabanes.
Desde las 11:00 a.m., los ticos hicieron largas filas para comprar su entrada para ver al grupo panameño, y por la intensidad del sol, muchos se quitaban la ropa para soportar el fogaje. Algunos llevaron sillas para esperar que abrieran la venta de los boletos, y cuando abrieron las puertas de las estructuras, la cantidad de personas que entró fue increíble.
Rabanes interpretó su más reciente tema “Qué vaina”, que contagió en segundos a los “ticos” por el doble sentido. En comparación con los panameños, los costarricenses son mucho más expresivos en los conciertos, ya que desde que el grupo salió no dejaron de saltar ni un minuto.