La policía civil de la ciudad portuaria de Santos, en el litoral de Sao Paulo, recurrió el domingo a la radiografía para arrestar a un ciclista que había arrancado del cuello de una señora un crucifico y una cadena de oro.
El atracador Paulo Ricardo de Oliveira, de 39 años, para evitar la prisión tras ser reconocido por la víctima, engulló la joya, dijo el comisario Antonio José de Carvalho Thomaz.
Como Oliveira insistía en negar el robo, el comisario Thomaz lo llevó hasta un hospital de emergencia para sacar una radiografía, que no dejó dudas: el crucifijo y la cadena estaban en su estómago.
Según el comisario, el asaltante será sometido a una pequeña cirugía para que la joya sea devuelta a su dueña.