La reina Rania de Jordania continúa con sus labores y aseguró esta semana que hay que enseñar a nuestros niños que “el trabajo duro tiene sus recompensas”. La soberana dirigió la entrega de diplomas a los estudiantes ganadores del proyecto INJAZ del que es embajadora regional.
Gracias a esta iniciativa varios estudiantes de Bahrein tienen la posibilidad de asumir durante unos meses el papel de directivos de un banco, una experiencia que permite a los jóvenes árabes una valiosa educación financiera.