Raoni, el cacique de la tribu amazónica Kayapo que se reunió el martes con el presidente francés Jacques Chirac, es la figura emblemática de una de las grandes reservas indias del mundo: el parque de Xingu (184.000 km2), situado en los estados brasileños de Mato Grosso y Pará.
Este hombre de 72 años, como los indios que él defiende, porque defendiéndolos y protegiendo su entorno natural "protege también esa inmensa selva de la que ellos son los guardianes para beneficio de todos los hombres", sólo descubrió la existencia del mundo exterior a la selva amazónica en los años 60.
No obstante, ha sido recibido ya por el rey Juan Carlos de España, por el príncipe Carlos de Inglaterra, por el papa Juan Pablo II y, hace ahora once años, por el entonces presidente francés FranÇois Mitterrand.
En equella ocasión, interrumpiendo la conversación, le tocó la frente al jefe de Estado francés y le preguntó: "¿Qué hizo usted con sus cabellos?" Como Mitterrand no respondía, le puso en la cabeza su tocado de plumas, para agradecer a Francia -dijo- la ayuda que había decidido darle a su pueblo y a la protección de su territorio.
Raoni es un combatiente decidido contra los buscadores de oro, los especuladores y los colonos --grandes terratenientes o pequeños campesinos blancos--, que degradan y reducen cada día un poco más la selva amazónica, y ocupan, ignorando la ley, las tierras de los indios.
Y sabe defender lo que es suyo cuando la ocasión se presenta. "El dinero estaba en Río en poder del distribuidor del filme.Fui solo, armado con una maza, porque el hombre no quería pagar.Golpeé el escritorio del contable y volví a salir, con el cheque en la mano", cuenta el cacique en el "Diario de Viaje" que confió a Jean-Pierre Dutilleux, el director belga y viejo amigo suyo que organizó su primera gira por el mundo en 1989 junto con Sting, el célebre cantante de rock.
Pero el cacique indio, que recibió la visita oficial del jefe siux Red Crow, y que reconocen dieciseis tribus repartidas en veinte pueblos, es hoy un adepto convencido de la no violencia.
Cuando visitó Sao Paulo por vez primera, quedó desconcertado al ver que había policías armados con revólveres en cada escquina, y se lo comentó a Jean-Pierre Dutilleux, quien le dijo que esos hombres estaban allí para "mantener el orden"."Si necesitan revólveres para mantener el orden, es porque no tienen buenos jefes", dijo él.
Raoni se encuentra en París para seguir llevando a cabo su combate por la defensa de los pueblos autóctonos y de la selva amazónica.
Antes de su encuentro con el presidente Chirac, el martes, la ministra de Medio Ambiente, Dominique Voynet, lo recibió el viernes pasado y le prometió ayuda para su instituto.