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Rayos de luz que borran huellas en la piel

Buscar asesoría con expertos en cuidados de la piel, es la clave para lograr un buen resultado.


Es una tendencia que a través del tiempo ha mantenido viva la llama de su atracción. Los tatuajes, esa forma de adorno personal, se remontan a la Edad de Piedra (12.000 A.C.), cuando los dibujos con pigmentos sobre la piel eran una forma de expresar sentimientos, posición e incluso estados de ánimo.
Pero en la actualidad, pese a estar de moda entre ciertos sectores, los tatuajes no son bien vistos socialmente y las personas tatuadas tienen problemas de aceptación.
Según los estudios sociológicos sobre este tema, los tatuajes han pasado a tener connotaciones antisociales y son una barrera para el empleo porque se asocian con inmadurez y falta de capacidad para aceptar control o autoridad.
Por estas razones, hay una demanda creciente de quienes desean eliminarlos definitivamente y lo hacen mediante el método del láser, el más utilizado en los últimos años.
María Elena Vargas, de la Clínica Láser de Piel, manifiesta que, en términos específicos, los ciudadanos que van a ingresar a la Policía Nacional, adolescentes que se tatúan sin consentimiento de sus padres, que terminan relaciones de noviazgo y se han marcado el nombre de su pareja o que simplemente no les gusta el diseño que escogieron, son los casos más comunes que se presentan.
Destaca que la proporción es de 1 a 1, entre hombres y mujeres que acuden a remover sus impresos en la piel. "En el caso de las mujeres, solicitan la remoción de maquillaje artístico, tatuajes en las piernas, el busto o los famosos "trivales" en la cadera; los hombres, por lo general, siempre se hacen dibujos en el antebrazo o en la espalda".
En situaciones de desesperación por remover de manera rápida algún tatuaje, muchas personas optan por quemarse o raspar el área pintada. Igualmente, acuden a médicos generales, quienes por ayudar al paciente, le aplican anestesia y raspan la piel como si estuvieran haciendo una curación, afectando seriamente la superficie.
Considerando que la piel tendrá que ser tratada de igual forma posteriormente, Vargas asegura que este maltrato, que puede producir una cicatrización queloide, dificultará el tratamiento de remoción con láser, ya que para proceder con las sesiones, se deberá esperar que la piel sane por completo en un periodo de varios meses.
Sin embargo, luego de transcurrido ese tiempo, el paciente no podrá lograr una remoción del tatuaje rápida ni obtener resultados a corto plazo. "En este caso tenemos que hacer más sesiones con el láser para no atrofiar aún más la piel y procurar que no tenga un desgaste", explicó.


Los tatuajes de tipo artesanal, que son realizados de forma rudimentaria con tinta china, agujas e hilos, son más fáciles de eliminar, pues penetran menos la piel y solamente requieren un máximo de tres sesiones. En tanto, la eliminación de los artísticos que se producen al introducir pigmentos coloreados en las células de la dermis, que es la segunda capa de la piel, pueden requerir un máximo de 10 sesiones con el tratamiento del láser.
También se debe considerar el tamaño del tatuaje y el tiempo que tiene de haberse hecho.
Mediante un rayo de luz concentrada de alta potencia se logran destruir los pigmentos del tatuaje, los cuales son absorbidos y desechados por el cuerpo desvaneciendo el tatuaje progresivamente hasta su desaparición.
Luego de haber terminado un tratamiento sobre la superficie de la piel suele quedar una sombra como evidencia de que allí existió algo, pero el cuerpo lo va eliminando naturalmente.
Vargas señala que las únicas indicaciones que se le sugieren al paciente, luego de ser tratado con láser, es evitar la completa exposición al sol, pues puede causar manchas.


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257021
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América