Las cuevas de Altamira, consideradas una de las grandes obras del Paleolítico, serán reabiertas al público a finales de año, con restricciones, tras permanecer ocho años cerradas para su conservación. El Patronato de Altamira decidió ayer reabrirla, manteniendo los límites con las pinturas con más de 14.000 de antigüedad.