Variedades

Reaccione ante las emergencias


Describimos situaciones peligrosas en las que el conductor se puede ver involucrado. Por pánico o desesperación, no siempre reacciona de manera correcta. Pero conociendo algunas pautas se conseguirá, al menos, no agravar el incidente.
Usted conduce en una ruta de doble circulación, naturalmente por su derecha. Un auto o un camión invade su carril que le corresponde a usted, viéndose obligado a desviarse tanto hacia su derecha que el neumático delantero de su vehículo se sale del pavimento.
¡No frene de golpe ni trate de volver inmediatamente al carril, pues esto podría provocar el vuelco. Suelte el acelerador y sujete con firmeza el volante, para mantener el control de auto, virando ligeramente a la izquierda. Pise suavemente el freno varias veces. Cuando haya disminuido la velocidad o parado, y después de asegurarse de que no vienen vehículos en ninguna dirección, vuelva prudentemente a la ruta.
Si una colisión frontal parece inevitable o si un conductor en dirección contraria viene a nuestro encuentro... Usted va tranquilo por la ruta y, de pronto, se encuentra ante un auto u otro obstáculo inesperado, en dirección contraria, que invade su carril. El choque es inevitable.
Nunca hay que ir hacia la izquierda. Es preferible volcar antes que chocar de frente o, al menos, tratar de tirarse hacia la derecha para que el impacto, si no hay más remedio, no sea tan frontal. Siempre debe desviarse hacia la derecha, aunque parezca que el que viene se tira hacia el mismo lado, porque éste en algún momento puede reaccionar o despertarse y puede salir para su derecha. Si no puede salir de la línea del impacto, tiene que mantenerlo frenado hasta último momento. En el caso de que no exista la banquina, se debe salir de la ruta y correr el riesgo de volcar.
Pise a fondo el freno si no tiene salida; como en un puente, si se le viene encima un auto debe "pararse en el freno" para que, en el momento del impacto, usted esté circulando a la menor velocidad posible. Cuando es inevitable el impacto, pero también tiene un obstáculo sobre su derecha (está pasando un camión), debe hacer señas de luces y, de ser posible, seguir en línea recta. No se debe tirar a la izquierda porque seguramente el otro desviará hacia ese mismo lado.
Va conduciendo por una ruta tranquila; está bien cuidada y no tiene dificultades. Va a la velocidad adecuada. De pronto, un olor característico y, luego, el humo o las llamas: hay fuego en la zona del motor.
Como primera medida ¡no corte el encendido del motor! Baje la velocidad y salga hacia la banquina, lo más lejos posible de la ruta. Recién cuando frene el auto, debe hacer el corte del encendido del motor. Si lo hiciera antes, el auto se quedaría sin dirección y sin frenos. Levante poco el capot y, con el matafuegos, con una manta, ropas, tierra o arena, trate de sofocar las llamas. ¡No eche agua!. Si se abre totalmente el capot, el oxígeno entra y se avivan las llamas, las que pueden salir por cualquier lado. Si el fuego se acerca al tanque de combustible, aléjese rápido del auto. A falta de un extintor de incendios, da buenos resultados utilizar un sifón.
Bajando una cuesta, su vehículo empieza a ganar velocidad. Usted pisa el pedal del freno a fondo, sin que ejerza el menor efecto en la acción del frenado. El vehículo adquiere entonces mayor velocidad.
Accionar intermitentemente el pedal del freno. Hacerlo rápida y frecuentemente. Cambiar enseguida a una velocidad menor para aprovechar la desaceleración frenadora del motor. Cuando se está a menor velocidad hay que frenar con el freno de mano y actuar de manera progresiva y rápida, pero no violentamente. Si el auto avanza muy rápido y no lo puede controlar, busque algo para chocar. Si es absolutamente preciso, desvíese con el auto fuera de la ruta hacia el lugar que le parezca más accesible o contra las vallas metálicas. Lo último que puede hacer es, en el momento en que va al encuentro del objeto, fijar bien la dirección. Y ahí cortar el contacto del motor. Es preferible dañar el auto que dejarlo rodar sin frenos, exponiéndose a un grave accidente.
Por una ruta de pavimento húmedo usted conduce a gran velocidad. Observa un bache y gira el volante para evitarlo. Su vehículo empieza a patinar.
Está obligado a desacelerar. Si se va de cola, gire enseguida el volante en la misma dirección en que se mueven las ruedas traseras al deslizarse. Tan pronto como el auto empiece a enderezarse, hay que volverlo a acelerar para tener tracción, y se debe girar el volante en dirección opuesta, para evitar un nuevo patinazo en sentido contrario. Cuando haya corregido el patinazo y asegurado la tracción, disminuya la velocidad frenando suavemente. Si patinaran las cuatro ruedas del vehículo, debería soltar el freno para permitir la rotación de las mismas.
Muchas personas se han matado o han resultado con heridas graves como consecuencia de un viraje o una frenada brusca, por tratar de esquivar a un animal que, de improvisto, se cruzó en el camino.
Lamentablemente, hay que atropellarlo. El caballo es el peor animal para atropellar. El vehículo rompe las patas del animal y su cuerpo ingresa al interior. Para estos casos, cuando ya no tenemos posibilidades de pasar o eludirlo, y viendo que el impacto es inevitable, hay que frenar e impactar contra el animal a la menor velocidad posible.


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100540
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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