Un tribunal de Edimburgo (Escocia) desestimó la demanda del multimillonario Mohamed al Fayed para que se iniciara una investigación pública sobre la muerte de su hijo Dodi y de la princesa Diana de Gales en 1997 en París, que él atribuye a un atentado de los servicios secretos británicos.
El juez James Drummond-Young consideró que "las alegaciones que son más bien suposiciones, especulaciones o conjeturas, no son pertinentes" para determinar si hubo un complot de los servicios secretos británicos.
El empresario de origen egipcio, propietario de los lujosos almacenes Harrod"s, que siempre ha afirmado que su hijo y la princesa fueron asesinados, anunció inmediatamente que apelaría esta decisión.