Un informe de la clínica Mayo de Rochester señala que el jugo de pomelo puede resultar contraproducente cuando se están tomando medicamentos para tratar enfermedad cardíacas o controlar la presión sanguínea.
La advertencia va especialmente dirigida a ancianos y personas de edad avanzada, entre quienes es frecuente el uso de estos medicamentos y pueden utilizar los jugos de pomelo, enriquecidos con calcio, para la obtención de vitaminas y minerales.
Según los investigadores, que han publicado sus trabajos en la revista Proceedings de la Clínica Mayo, el pomelo, a diferencia de otros cítricos, inhibe uno de las enzimas intestinales, lo que puede alterar la concentración de los medicamentos para el corazón.
El problema no existe en el caso de que la medicación sea administrada por vía intravenosa, señala el informe.
El pomelo, que tiene un alto contenido en vitaminas, es una fruta saludable y, solamente, en el caso de quienes toman ese tipo de medicación, está desaconsejado su consumo.