Ayudar, enseñar, generar acción, contribuir a transformar a las personas con amor y sabiduría, es la misión principal en la vida del Dr. Lair Ribeiro, del Brasil, según dijo en Rueda de Prensa.
Disfruta de estar con la gente y ayudarla a autorrealizarse. Y, de eso trató precisamente su conferencia del miércoles pasado, "El éxito no llega por casualidad", también título de uno de sus libros del que ha vendido 1.5 millones de copias.
Con una experiencia de más de tres décadas en motivación, los talleres de motivación del Dr. Ribeiro gozan de gran aceptación. Duran 39 horas y los ha dictado con mucho éxito tanto en Europa como en América. Mediante éstos enseña a las personas a utilizar al máximo el potencial de su mente y a desarrollar su inteligencia.
El es un polifacético: experto conferencista, médico, docente y escritor. Realizó estudios de especialización en Harvard Medical School y en Baylor College of Medicine en Estados Unidos. De igual forma, es graduado en Programación Neurolingüística de New York y por el Instituto de Tecnología del Cerebro de Colorado.
Es un convencido del impacto que tiene en la vida de los individuos la motivación oportuna. Asimismo, siente que la vida sin proyección a los demás no tiene sentido. Lleva adelante importantes obras de solidaridad con grupos marginados que requieren padrinos para llevar adelante su cruz. Por ejemplo, en Brasil, se ha hecho sentir con un hospital de 150 camas. De hecho, su formación católica y en Medicina (es cardiólogo), le hacen ver la necesidad del ser humano de reconciliar el YO con el NOSOTROS, para poder decir con orgullo que se es exitoso, que se es feliz o ambas cosas. Ahora bien, hizo la salvedad de que para él no toda persona exitosa es feliz ni a la inversa.
Felicidad, dijo, "Es un estado de espíritu: aceptar las cosas", en tanto que "ser exitoso es conseguir lo que se quiere. Se puede ser exitoso y no necesariamente feliz. También, ser feliz y no estar contribuyendo nada a la humanidad".
"El se considera una persona feliz, pero más importante que ser feliz es contribuir a la humanidad", enfatizó.
El Dr. Ribeiro recibió su formación en diversas naciones, principalmente en Brasil y los Estados Unidos. Sus conferencias han tenido como escenario más de 20 países. Sus obras, la mayoría de ellas publicadas en varios idiomas, son muy gustadas, al punto de que 14 de ellas son "betsellers".
Otrora fue invitado a la nación norteña por un año y vivió 17. Actualmente, cuando no está dictando conferencias o como consultor, divide su tiempo entre su residencia en New Jersey y la de Sao Paulo.
Es su parecer que cada persona debe hurgar dentro de sí y tratar de buscar la respuesta a ese ¿por qué estoy aquí?, ¿Cuál es mi misión en la vida? Y, de hecho, hacer lo pertinente para poder cumplirla a cabalidad. No a medias. No por el qué dirán. Más bien, por la mera satisfacción de saber que se está haciendo algo por los demás, que se trasciende, porque allí, precisamente en superar el conformismo está el camino al éxito.
Sigue compartiendo su filosofía de la vida: "El ser humano es un alma que está aquí, pasando por un proceso de aprendizaje. Cuando morimos, trascendemos, cambiamos nuestra dirección cósmica. Las preguntas que les van a hacer son: ¿qué aprendió? Y ¿qué hizo por los demás?".
Por otra parte, respecto a la gran relevancia que ha ganado la mujer, opinó que la mano que mece la cuna gobierna al mundo.
Asimismo, opina que la vida siempre merece ser vista con optimismo. Además, que hay que saber crear las oportunidades y detectarlas, porque pudieran estar a la vuelta de la esquina y la persona pasarlas por alto.
Perder a su padre ha sido la impresión más fuerte en su vida, ya que él tuvo un impacto favorable e importantísimo en su filosofía de vida.
El concede un papel primordial en el éxito y la felicidad a esa capacidad que tiene el ser humano para la toma de decisiones, a lo que se conoce como "libre albedrío". Insiste en que en la vida hay que tomar el control, esto tiene que ver con ordenar nuestros pensamientos, así como desarrollas y pulir nuestra inteligencia.
En resumen, la del Dr. Ribeiro es una invitación a renunciar a ser del montón y a, por el contrario, buscar con herramientas como la neurolingüística potenciarse al máximo como persona.