Variedades

Reconstruyendo su mundo


Equivocarse es de humanos; de sabios reconocerlo y aprender de los errores.
De eso se trata, de empezar a reconstruir un mundo que se derrumbó, por las causas que fuere. Y, en esa segunda oportunidad, no estar solo siempre ayuda.
He allí pues, que de manera oportuna surge en la vida de 40 reclusas de la Cárcel de Mujeres el "Programa Oportunidad de Negocios", de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, AMPYME.
La idea, explica la Licda. Maritza Barría, coordinadora nacional del programa, surgió de una solicitud que le hizo la Licda. Concepción Corro, directora Nacional de Corrección, al Ing. Joaquín Fábrega, director de AMPYME.
Así comenzó esta colaboración con las internas e internos (porque también en Chiriquí hay un grupo de 40 reclusos que recibe capacitación) para que puedan generar sus propios ingresos cuando se reincorporen a la sociedad.
Ante todo, explicó que AMPYME cuenta con 7 plantas móviles (furgones diseñados para procesamiento industrial), que viajan a distintos puntos del país y capacitan a personas de comunidades campesinas primordialmente, para que saquen el mejor provecho tanto a sus talentos como a la materia prima, que a veces se pierde por falta de ideas acerca de qué hacer con ella, o porque carecen de asistencia técnica, de conocimientos y/o de recursos económicos.
Así, por ejemplo, informó Barría, la planta de deshidratados la tiene AMPYME en la Feria de La Chorrera; la de frutas va con destino a Chitré, provincia de Herrera; la de lácteos está en Volcán; la de conservas está en San Andrés, Chiriquí; la de Técnicas de Restauración en el Centro Penitenciario de Chiriquí (Masculino); la de panadería salió de Chame y va para Aguadulce y la de manualidades está en el Centro Penitenciario Femenino.
Según la riqueza de cada provincia se trata de adaptar la planta con la cual les brindan apoyo.
En cuanto a las reclusas beneficiarias con el "Programa Oportunidad de Negocios", Barría explicó que con el apoyo de un grupo de psicólogos se hizo una selección de mujeres que están próximas a salir y mujeres que tienen buena conducta y como ellas tienen interés en usar provechosamente el tiempo que les resta antes de obtener su libertad, qué mejor opción que la de aprender cómo iniciar su propio negocio.
Aparte de la capacitación, se les dictaron charlas de orientación y se las motivó para que descubran sus talentos y capacidad emprendedora. Es decir, se les ofrece esta oportunidad de poner a prueba ese potencial en las diferentes áreas que tienen.
Se llevó a la cárcel de mujeres la planta (furgón de 40 pies, diseñado adentro para los procesos industriales) de manualidades y se les capacita en la elaboración de velas, jabones y papelería.
Según dijo Barría, aparte de proveer el furgón, la materia prima, el profesor para que les enseñe, se les otorga la beca de capacitación, se las registran para que aparezcan en la base de datos de AMPYME y al final les dan un certificado.
Es así como AMPYME, respondiendo a su convicción de que siempre se les debe dar a las personas una segunda oportunidad, invierte en un recurso humano que necesita más que nunca manos amigas que le ayuden a levantar la autoestima.


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128675
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América