Variedades

Recorre el mundo disfrazado de conejo

El que está considerado uno de los mejores del nuevo humor gráfico presenta "Conejo de viaje", sus experiencias por todo el globo.


En su nueva obra, el autor se dibuja con unas enormes orejas de conejo a modo de disfraz, sobre las que bromea diciendo que "uno se permite más libertades en las fiestas de disfraces que en las normales".

Liniers (Buenos Aires, 1973) en esta ocasión busca más complicidad con el lector a través de un estilo cargado de tierna inocencia, que el chascarrillo habitual que suele ir ligado a sus viñetas.

"Cuando empecé a dibujar estos viajes me puse dos condiciones para que no se volviera tedioso y me los terminara arruinando: no es necesario escribir bien y no es necesario dibujar bien", explicó Liniers en una entrevista con Efe.

 

Los cuadernos de los que se valió para "Conejo de viaje" (Reservoir Books) empezaron a tomar forma en una invitación a Berlín que se hizo a varios artistas argentinos.

"Primero anotaba pequeñas tonterías y hacía bocetos con algunas vistas, pero con el transcurrir de los días me fui entusiasmando", declaró el dibujante.

Allí surgió también la idea de pintarse a sí mismo como un conejo.

 

"A los artistas que habían invitado nos pedían una pequeña obra que incluyera nuestras sensaciones con respecto a esta ciudad. A mí me tocó primero y, como no tenía muchas, me dibujé como un conejo para hacerlo más simpático", relató.

Ya sea por el estilo directo e ingenuamente infantil, por el buen gusto y la sencillez a la hora de contar sus historias, o por las dos orejas blancas con las que visita todos los paisajes, lo cierto es que "Conejo de viaje" es una obra simpática, cercana y fácil de disfrutar.

Sorprende por no conceder ni una sola página a sensaciones tan humanas como el enfado, la angustia o la tristeza.


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379458
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América