Los hijos indudablemente son una bendición para cualquiera pareja. Por ellos, se pasa de ser una pareja a padres.
Sin embargo, muchas veces con el nacimiento de un niño se pierde la vida sexual en pareja debido a los nuevos roles que deben desempeñar ambos.
Ser padres y pareja
Aunque parezca un proceso complicado, lo cierto es que la llegada del nuevo miembro de la familia no debe impedir que las parejas sigan disfrutando de una vida sexual satisfactoria y plena. Por ello, el psicólogo Fernando J. Gómez T. señaló que para solventar este problema, es básico tener buena comunicación. Lo ideal es que ambos conversen de forma libre y sincera, con mucho respeto.
El facultativo manifiesta que la sexualidad es una realidad que debe vivirse en pareja y si uno de los miembros está teniendo una inquietud, debe conversarla con el otro.
“La intimidad es un componente primordial de la interacción entre parejas. Forma parte de las responsabilidades que cada uno tiene para con el otro y de no cuidarse, es un aspecto que pudiera causar gran deterioro en la relación”, afirma el psicólogo Gómez, quien también destaca que “el sexo como tal es una actividad que reconforta y permite a la pareja liberar tensiones de la vida diaria, reafirmar la decisión de continuar juntos y en última instancia, gozar de un rato de libre esparcimiento y diversión”, enfatiza el especialista.
Reincorporando el sexo
Si bien es cierto, en la mayoría de los casos la mujer que haya tenido un parto vaginal o por cesárea está condenada a experimentar grandes cambios en su vida. Los cambios físicos, hormonales y psicológicos de la mujer, la falta de sueño y el agotamiento físico son todos elementos que irrumpen la actividad sexual y a los que la pareja debe hacer frente lo mejor que pueda.
“Si la mujer no está dispuesta a tener relaciones sexuales en estos periodos, no es indicativo de que ya no siente amor por su pareja, es sencillamente que ella no está lista todavía para tener relaciones nuevamente”, destaca el facultativo.
Fortalecer el vínculo afectivo también es importante durante este proceso. La sexualidad no lo es todo. Es conveniente el acercamiento y la ternura, recuperar un nivel de intimidad, aunque no sea necesariamente genital.
Según el experto, si la pareja está interesada en reavivar la llama sexual, pueden intentar primero con sesiones de besos y caricias que terminen en actividades masturbatorias y no necesariamente en una penetración como tal, pero que se note la interacción entre ambos al momento de llegar al éxtasis. Ya una vez que las dos personas estén listas, lo recomendable es probar nuevamente con actividades coitales.
¿Qué se debe evitar?
Gómez fue enfático al decir que la mujer no debe hacer sentir a su marido excluido o ignorado. Esta debe preocuparse por entenderlo y saber cuáles son sus necesidades.
Por otro lado, el hecho de tener un niño no implica que la fémina deba lucir descuidada. Arréglate como lo hacías antes de que naciera tu hijo para que así le seas atractiva a tu compañero.
El profesional también sugiere que la mujer debe involucrar al padre en el cuidado del bebé para que este comprenda que la situación requiere del apoyo de ambos.
En cuanto al hombre, el especialista aconseja que jamás debe presionar a la mujer o chantajearla emocionalmente.
Tres son multitud. Es vital que el niño duerma solo. De no ser así, el menor no permitirá privacidad o intimidad a sus padres.
Finalmente, explicó que con mucho amor, mucha paciencia y buena voluntad, es posible reencontrarse en la intimidad con tu pareja.