La forma de las cejas suele traducir las emociones que sentimos. Si son discretas, damos la sensación de ser personas apagadas, mientras que si son pronunciadas, da la impresión de un carácter más fuerte. Modificar la forma de las cejas puede alterar por completo la expresión del rostro.
Con este tipo de maquillaje se puede reestructurar las cejas demasiado finas o mal definidas y es una técnica aplicada con micro- inyecciones de pigmentos en la piel, por encima de la dermis, que te ayudarán a presumir unas cejas perfectas durante años.

La elección del trazado.
Según los profesionales del maquillaje, el trazado va de acuerdo a dos aspectos importantes: la forma y el color de las cejas.
Sin embargo, el contorno dependerá de si tienes:
-Un rostro redondeado, te verás más expresiva con unas cejas arqueadas.
-Un rostro ovalado, opta por un curvado natural.
-Un rostro en punta o cuadrado, es ideal para las formas redondeadas.
-Un rostro alargado, las cejas largas y acentuadas destacarán tus facciones.
En las mismas líneas, hay que elegir un color lo más parecido posible al natural de las cejas. Lo normal es que el profesional aplique un color más oscuro que el seleccionado, por lo general, medio tono más oscuro, con el objetivo de que se acostumbre al cambio desde el minuto cero y logre el resultado deseado.
Conocimiento.
Es relevante destacar que existen algunos detalles a tomar en cuenta antes de realizarse este procedimiento como:
-Esta técnica debe llevarla a cabo un esteticista especializado o un dermatólogo, ya que el resultado es duradero, la intervención es delicada y lo más importante es que afecta a una de las zonas más esenciales de nuestro cuerpo: el rostro.
-Es conveniente pedir un presupuesto detallado en el que consten las condiciones de la intervención: colores y trazado, precio, etc.
-Es mejor optar por los pigmentos minerales antes que por los sintéticos, porque los primeros no producen alergias.
-Hazte diferentes pruebas si no estás segura; el resultado debe ir con tu personalidad y estilo.