La Navidad no tiene por qué se sinónimo de gastos, si se cuenta con una buena dosis de creatividad.
A continuación, tres ideas para que nuestros regalos no sólo sean baratos, sino que lleven un toque de originalidad y, sobre todo, que sean amigable con el medio ambiente.
1) Papel reciclado: En vez de comprar tarjetas nuevas, envíe aquellas de contenido reciclado o considere hacer tarjetas nuevas con papel sobrante o use las portadas de tarjetas viejas. La familia entera puede involucrarse en este tipo de actividades.
2) Envoltorios creativos: Valen las tiras cómicas, las páginas de periódicos y los papeles usados.
3) Hechos con amor: Regalar galletas y dulces, hechos por la propia persona es un regalo que los amigos reciben siempre con agrado.
También pueden ser depositadas en recipientes reutilizables o reciclables, para ser agradable también al medio ambiente.