Con nuevo estilo, diferentes aspiraciones y con algunos años más de experiencia, las Spice Girls abrieron su gira mundial en la ciudad canadiense de Vancouver ante unos 20,000 espectadores ansiosos de volver a ver a las cinco cantantes británicas, siete años después de su separación.
Con los nervios a flor de piel y con la ilusión de volver a reunirse de nuevo, las Spice saltaron al escenario llenas de energía.
Las chicas reaparecieron luciendo unos sugerentes vestidos dorados creados por el diseñador Roberto Cavalli.
Para darles un toque diferente, las chicas lo adornaron con unos preciosos brazaletes, que les obsequió David Beckham, quien no quiso perderse el primer concierto de su esposa y estuvo en primera fila del gran evento, observándola atentamente.
Por su parte, Victoria Beckham confesó: "David está hoy aquí, pero él no ha estado en ninguno de nuestros ensayos, porque ha estado trabajando. Yo la verdad estoy sumamente nerviosa no sé qué es lo que va a pensar sobre el espectáculo, además él no ha visto ninguno de los trajes", confesó.