Variedades

Rehén de la fama

Depresión, libertinaje y una fuerte adicción al ‘sizzurp’, empujan al ídolo musical al precipicio.


Valerie Stoute (valerie.stoute@epasa.com) / PANAMA AMERICA

De aquel Justin Bieber, un niño con una voz angelical, sonriente y coqueto, además de enamorador, que descubrió el productor Scooter Braun a través de YouTube ya no queda absolutamente nada. Su talento musical y su capacidad para tocar la guitarra de una manera mágica lo llevaron a la cima del éxito, tanto así que desde 2010 hasta hoy se ha convertido en el ídolo juvenil adolescente.

Al igual que Michael Jackson, Britney o Amy Winehouse, quienes no tuvieron niñez, debe saborear la presión de esa fama.

Este peso les causa trastornos psicológicos, sumergirse en el alcoholismo, depresión, consumir drogas, y si no logran salir de estas, hasta la muerte.

Desde hace algunos meses, el intérprete del éxito “Baby” se ha convertido en noticia más por lo que hace fuera de los escenarios que por sus conciertos. Riñas, peleas o denuncias están pasando a ser el día a día de este joven canadiense. A todo esto hay que añadir su adicción al sizzurp, bebida entre cuyos ingredientes está la codeína (usada normalmente para los jarabes de la tos) y la prometazina, aderezadas con Sprite o 7 Up. Esta droga, de fabricación casera, sería la razón por la que medios como TMZ o Hollywoodlife afirman que podría ingresar a rehabilitación.

Hace semanas, la policía hizo un allanamiento en su residencia y encontró drogas que supuestamente pertenecían a un amigo.

Hay que resaltar que sizzurp es un coctel que puede provocar convulsiones y otros efectos nocivos para la salud. Pero esta no es la única sustancia que consume Justin, ya que también toma fármacos ansiolíticos, entre los que se destacan el xanax (para controlar la ansiedad). Además, fuma marihuana y consume bebidas alcohólicas.


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917491
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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