En Mónaco los escándalos van de la mano de la dinastía Grimaldi, se puede considerar que estas controversias ya forman parte del pasado.
Este 2013 no iba a ser una excepción, y aunque los hijos de Raniero y Grace ya se encuentran más tranquilos, los hijos de Carolina de Mónaco son los que tomaron el timón.
Las esperanzas de que toda la polémica acabara estaban puestas en un gran acto para la monarquía, la pasada boda del príncipe Alberto II con la exnadadora Charlene Wittstock, pero no ocurrió así.
Cabe mencionar que el heredero de Mónaco, nunca antes casado, de 55 años de edad, reconoció la paternidad de dos hijos con dos mujeres diferentes durante su juventud; es más, se le llegó a apodar como uno de los solteros más codiciados de Europa. Sus aventuras y su larga soltería fueron motivos importantes de preocupación, llegando a amenazar la existencia del país.
Días antes de la boda, la familia real se vio obligada a negar las afirmaciones de que Wittstock había sido detenida por la Policía en el aeropuerto de Niza, ya que trataba de huir a Sudáfrica tras enterarse de la vida de Alberto.
El rumor y las investigaciones sobre su origen no ayudarán a los Grimaldi a reposicionarse.