Hace más de una década, la diseñadora Carolina Herrera quiso capturar en un perfume la energía de Manhattan. Para conseguirlo, pidió consejo a su hija Carolina Adriana, quien forma parte de una nueva generación de neoyorquinas.
Este novedoso giro se resume en una fragancia divertida y floral. “210 VIP” está compuesta por tres pulsaciones que demuestran personalidad, “glamour” y el toque neoyorquino.