Variedades

Reír, reír, reír... y chuzo reír

Estamos entrando por aduanas en el Aeropuerto Internacional de Miami. Recogemos las maletas y paseamos por una filota de cientos de personas. Al llegar al


Estamos entrando por aduanas en el Aeropuerto Internacional de Miami. Recogemos las maletas y paseamos por una filota de cientos de personas. Al llegar al policía, Jenny le entrega su pasaporte. El seguridad lo mira, la mira y comenta: Esto no sirve aquí. Rápidamente mi cuello queda rectecito, mis ojos redonditos y, justo cuando Jenny baja la mirada, el policía me guiña el ojo y repite: Esto no sirve aquí, y se dispara de risa diciendo: Mentira, yo soy panameño. Nací en Gamboa. Y ¡juuuh!, respiramos, nos reímos todos juntos y pasamos.

Mientras vamos cruzándonos su mirada está fija-fija-fija, sus cejas fruncidas-fruncidas-fruncidas y su cuello se va virando como la niña del exorcista. Está clarito que está haciendo todo su esfuerzo para descifrar algo y, como no lo logra, regresa con las mismas cejas fruncidas a preguntarme de frente: ¿Eres niño o eres niña?. Pfffff, ja, ja, ja. Más allá del momento poncheroso que me regala esta niña, me quedo pensando: Reírme de mí mismo... ¡wow!. Si reírme de situaciones tiene buen resultado, ¡imagínate reírme de mí mismo!

Y empiezo a retomar momentos en los que lo he hecho y qué efecto ha tenido sobre mí. Por ejemplo...

 

Desde chiquitín tengo un narizón. Cuando tomo algo de una taza, vaso ancho o pongo los labios en el plato de una sopa, la punta de la narizota siempre me queda mojada, ja, ja. Antes me daba pena... ahora me encanta. Mis genes, abuelos y padres me dieron esta gran oportunidad de reírme de mí mismo. Y la voy a aprovechar :).

Las primeras veces que salen estos comentarios me da buco pena y pienso en dejar de cantar... ¡y hasta de hablar! La vaina es que mi seseo y mis gallos son naturales... y lo que está por naturaleza es exactamente la personalidad. Entonces tengo 2 opciones, me digo, traumarme o grubearme. Y opto por grubearme: exagerarlo hasta convertirlo en un chiste. Y funciona .

pretty

 

Hace unos años me daba pena aceptar que me equivocaba en algo. Ahora cuando me pelo, corro a contarlo y gritar a los 4 vientos: Toy ahuevao. A veces hasta ahuevaísimo, ja, ja, ja. Las redes sociales son geniales para esto. Así nos reímos todos de mi pendejada, la pasamos bien y me coloco en el para que la próxima vez todo me salga .

spotlightpretty

Reírme de mí mismo tiene tremendos objetivos: me alivia, me relaja, grubea y crea fluidez. Es de las mejores terapias. ¡Wopa!


fecha edicion
old id
934111
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América