Ambos sitios han sido pieza clave de nuestra identidad nacional, conservados por mujeres en los últimos años como patrimonio histórico, con el principal objetivo de resguardar esa esencia cultural para las generaciones.
Envuelta en el misterio del ataque de piratas y el enigma de una ciudad destruida y abandonada por siglos, en el marco de sus 488 años, la histórica ciudad sigue siendo el foco de un amplio programa de conservación, investigación y desarrollo ejecutado por el Patronato de Panamá la Vieja, con el fin de mantener su valor trascendental en la mente de nacionales y extranjeros.
Para Julieta de Arango, directora del Patronato, las ruinas son el primer conjunto histórico de la ciudad en el que se ejecuta un programa de conservación preventiva que proporciona un espacio de contacto con la historia y que ha hecho que los ciudadanos y visitantes de otros países vuelvan su mirada hacia este sitio turístico.
El aspecto más destacable de este programa fue la estabilización de los monumentos y especialmente la Torre de la Catedral, lo que nos convierte en la primera generación que experimenta la sensación de volver a subir hasta su cúspide como se hizo en la época colonial.
De igual forma, Panamá la Vieja ha resurgido desde sus entrañas con la adaptación de espacios para actividades culturales y artísticas, como lo es el Convento de las Monjas de la Concepción. Y también la publicación de la revista "Canto Rodado", en donde se dan a conocer temas de interés sobre este patrimonio arqueológico.
"El reconocer que tan antigua es la presencia del panameño en este territorio es lo que nos motiva a conservar los rasgos que aún mantenemos de nuetra leyenda", manifestó Arango, quien agrega que, "la meta es transformar a Panamá la Vieja en un verdadero parque arqueológico que este completamente cerrado al tránsito vehicular y recuperar las calles coloniales".
El Canal de Panamá también es una de las creaciones que marca nuestra reivindicación histórica y nuestra soberanía nacional, desde su inauguración hace 93 años.
Cada acontecimiento ha sido preservado, desde hace 10 años, a través de la creación del Museo del Canal Interoceánico de Panamá, el cual exhibe una completa colección de piezas de valor histórico para conservar esa cara de nuestra identidad nacional.
Esa afinidad cultural en relación a la vía interoceánica, se transmite y desarrolla mediante este museo, que con sus colecciones, contribuye a la conservación y divulgación del patrimonio histórico entre los propios panameños y los extranjero curiosos por descubrir cada aspecto de nuestra memoria.
Ángeles Ramos Baquero, directora, manifestó que su labor ha ido más allá de los límites nacionales, pues el museo se ha dado a conocer mediante vínculos internacionales con grupos como el Consejo Internacional de Museos de la UNESCO, organismo que reconoce a todos los museos del mundo; con la American Association of Museum, la institución más antigua del mundo; museos de Japón y con universidades estadounidenses y españolas.
"Nuestros visitantes, en su mayoría estudiantes panameños, sienten gran atracción por la historia del Canal, lo que se convierte en una herramienta útil para conservar y divulgar esta parte de este patrimonio", concluyó Ramos.
Julieta y Ángeles son dos damas situadas en distintos ángulos, pero con la mirada puesta sobre el mismo blanco, mantener la historia viva para las generaciones futuras.
El Museo del Canal Interoceánico de Panamá tiene programado para este viernes 17 de agosto: Acto Conmemorativo con los Descendientes de la Medalla Roosevelt. A las 4: 00 p.m.
Conferencia Seguridad y Defensa del Canal de Panamá, dictada por el Coronel retirado Charles Morris Brooks, ex-Director de Seguridad del Canal.
Inauguración del banco de datos de los condecorados con la Medalla Roosevelt.
Jueves 4 de octubre: Exposición "De Panamá al mundo en estampillas postales 1878 - 1979".