Las relaciones con los compañeros de trabajo, e incluso con el propio jefe, son determinantes para mantener un buen clima laboral que incentive el trabajo.
De la misma manera que creamos una opinión sobre la actitud de los demás también sobre nosotros se la crean los demás.
Es bueno saber qué piensan de nosotros el jefe y nuestros compañeros, ya que esa opinión determinará nuestro éxito para sentirnos satisfechos en el trabajo.
Sin darnos cuenta, es quizá nuestra actitud la que nos crea problemas y no la de los otros.
Preguntar es una tarea fundamental para mejorar no sólo la actitud sino la forma de trabajar.
Si, por el contrario, es la conducta de otros compañeros lo que le resulta insoportable, procura mantenerte alejado de manera que tu labor tenga sólo los puntos justos de conexión.
En definitiva, las dos consultoras argumentan que sólo uno mismo es el responsable de lograr la satisfacción en el trabajo.