Aplicar sábila externamente para prevenirlas.
Aceite de coco con caléndula aplicado externamente.
Comer jengibre.
Té de manzanilla, Bálsamo de limón o hinojo.
Comer semillas de alcaravea (caraway).
Ingerir regaliz (licorice).
Dieta rica en fibras.
Tomar baños de tina con geranio, hinojo y mejorana.
Comer semillas de cardamomo con plátano.
Ingerir yogurt.
Té de manzanilla o hierbabuena.
Aplicar jugo de limón.
Tomar baños de tina con aceite de tomillo, lavanda o limón.
Comer ajo.
Comer semillas de apio y té de ortiga que son ricas en calcio.
Incrementar la ingesta de potasio (frutas y vegetales frescos, especialmente el plátano).
Frotar aceite de lavanda en las sienes.
Tomar té de diente de león, jamaica, cola de caballo.
Ingerir diente de león, ortiga (en té) y cilantro que son hierbas ricas en hierro.
Tomar la cantidad necesaria (indicada por el doctor) de vitamina C, hierro, ácido fólico, calcio y/o un complemento multivitamínico.
Tome un baño de tina con infusión o aceite de lavanda y bálsamo de limón, que calman los nervios y relajan los músculos.
Masaje con aceite de manzanilla o mejorana.
Té de manzanilla.
Manzanilla, diente de león, ortiga o regaliz, tomar tres tazas de té al día.
Baños con aceite de geranio.
Agregar unas gotitas de aceite de canela a media taza de agua fría y aplicarla en compresas.