Los pobres se constipan, tienen constante flujo nasal y están irritados. El pediatra Publio De Gracia señaló que los mayores responsables del sufrimiento de nuestros hijos son los virus. Los adultos tendemos a automedicarnos, pero con los niños hay que tener más cuidado. Un resfriado común mal cuidado o tratado, puede ocasionar trastornos respiratorios mayores como influenza, bronquitis o asma.
Algunas señales que nos alertan acerca de algo más grave, pueden ser cuando el niño se queja de malestar estomacal, vomita, tiene fiebre alta, escalofríos, dolores en el pecho y tos acompañada de una mucosidad amarilla y verde. El doctor De Gracia afirma que el moco es un buen indicativo de la gravedad del padecimiento: si es claro, se trata de un simple cuadro viral; pero si la mucosidad es verdosa o amarillenta es signo inequívoco de una infección bacteriana.
El especialista nos advierde de ciertas costumbres que son pernisiosas para los niños resfriados, por ejemplo, a abrigarlos excesivamente si tienen fiebre. Ello aumenta la temperatura corporal, lo que puede causar peligrosas convulsiones.
Lo ideal para bajar la fiebre, y es lo que hacen en las clínicas, es dar un baño con agua corriente de cabeza a pies. Los pequeños resfriados pueden y deben bañarse, sólo debe cuidárseles de las corrientes de aire. La lactancia materna es la mejor medida preventiva para evitar los resfriados.
A los niños afectados, el médico recetará acetaminofén para combatir la fiebre y un jarabe para la tos. En ningún caso administre antibióticos sin consultar al médico. Evite darle a niños o adolescentes aspirina y otros "salicilatos". Si usted no está seguro si un producto tiene salicilatos, consulte con su médico o farmacéutico. Los niños pueden enfermar gravemente y hasta morir de una rara, pero peligrosa condición llamada el síndrome de Reye, si toman dichas medicinas con los síntomas del resfriado.
Lávese las manos con frecuencia. Los gérmenes de los resfriados pueden ser recogidos fácilmente estrechando la mano de otra persona, tocando la perilla de una puerta o los pasamanos de las escaleras.
Evite el contacto con personas resfriadas.
Si estornuda o tose, tápese la boca con una toalla de papel y luego tírela a la basura.
Limpie las superficies que toca con un desinfectante, para destruir los gérmenes.
No se toque la nariz, los ojos ni la boca. Los gérmenes pueden penetrar en su cuerpo fácilmente por estos conductos. Sin embargo, no tome antibióticos contra un resfriado o la influenza, pues no son efectivos contra los gérmenes de los resfriados y la influenza.
Un resfriado usualmente dura solamente un par de días o hasta una semana. El cansancio generado por la influenza puede continuar durante varias semanas.
Beba bastantes líquidos.
Descanse lo más que le sea posible.
Use un humidificador-un aparato eléctrico que pone humedad en el aire.
Tome una medicina para la tos y el resfriado, obtenible sin receta médica. Esto puede ayudarle.